Regional

Siete horas para llevar a un buzo a la cámara de Ancud

Un buzo de 51 años con síntomas de descompresión fue trasladado desde Melinka. Salió a las 20:00 y entró a la cámara hiperbárica de Ancud a las 03:00.

Catalina Werner
Cámara hiperbárica del Hospital San Carlos de Ancud, con un operador en la consola de control

Un buzo de 51 años, residente en Melinka, empezó a sentirse mal después de una jornada de buceo. El cuadro era compatible con una enfermedad por descompresión, y el tratamiento que necesitaba —una cámara hiperbárica— no está en su isla ni en la siguiente.

Entre que se activó la emergencia y que entró al hospital pasaron siete horas. Esta es la cadena que hubo que armar en el intertanto.

¿Cómo se hizo el traslado?

La emergencia se activó cerca de las 20:00. De inmediato empezaron a coordinarse tres organismos: el Servicio de Urgencias de Melinka, el SAMU Chiloé y la Armada de Chile.

Con apoyo naval se hizo la evacuación marítima desde Melinka. El paciente no viajó solo: lo acompañaron un médico y un técnico en enfermería, lo que permitió mantener atención clínica y monitoreo durante toda la travesía.

Cerca de las 23:30 la embarcación llegó al puerto de Quellón, donde esperaba un equipo del SAMU Chiloé para el trasbordo y seguir por tierra. Durante ese tramo se le administró volumen y se mantuvieron las medidas de soporte.

Alrededor de las 03:00 ingresó estable al Servicio de Urgencias del Hospital San Carlos de Ancud, donde lo esperaba el equipo clínico para iniciar la terapia en cámara hiperbárica.

¿Por qué importa esta coordinación?

Porque en un territorio insular la distancia no se mide en kilómetros sino en transbordos. Lo resumió el jefe del SAMU Chiloé, Sebastián Schmolz: «Este fue un procedimiento que requirió una coordinación importante entre distintos equipos y organismos, considerando las características geográficas del territorio y la necesidad de trasladar al paciente hasta un centro que contara con cámara hiperbárica».

«La oportunidad en este tipo de casos es fundamental», agregó, y destacó que la articulación permitió que el paciente tuviera atención clínica durante todo el desplazamiento.

El director del Hospital San Carlos de Ancud, Cristian Espinoza Luna, señaló que el operativo da cuenta de la capacidad de respuesta de la red asistencial en el territorio insular, sobre todo ante emergencias en localidades alejadas.

¿Qué hay detrás del riesgo?

El buceo de extracción es una de las faenas más peligrosas del sur, y sus accidentes no siempre terminan bien: en junio informamos sobre la muerte de un buzo puertomontino en una faena acuícola en el canal Serrano.

Melinka, además, depende de conexiones que no siempre están: la conectividad aérea con Quellón se retomó recién este año. Y la red de salud insular arrastra sus propias brechas, como mostró el operativo que en un fin de semana resolvió 208 atenciones pendientes en Chiloé.

Fuente: Servicio de Salud Chiloé