Regional

La Suprema despeja el camino a los buses eléctricos de Osorno

Dos dueños de microbuses de las líneas 1 y 2 reclamaron por quedar fuera de la licitación del nuevo sistema. La Corte Suprema confirmó el rechazo y el concurso queda firme.

Catalina Werner
Dos buses eléctricos urbanos rojos y blancos estacionados en fila en un terminal

La Corte Suprema rechazó el recurso que dos transportistas de Osorno habían presentado contra la licitación del nuevo sistema de transporte urbano de la comuna. Con eso queda firme el fallo previo de la Corte de Apelaciones de Valdivia y se despeja uno de los cuestionamientos judiciales que pesaban sobre el plan de electromovilidad.

¿Quiénes reclamaron y por qué?

Fueron dos propietarios de microbuses de las líneas 1 y 2, integrantes de una asociación gremial, que quedaron fuera del proceso. Presentaron un amparo económico contra el Ministerio de Transportes, la Subsecretaría y la Seremi de Los Lagos, y pedían anular el concurso.

Su argumento: habían invertido y renovado flota siguiendo las políticas de modernización del Estado, y aun así quedaron excluidos.

¿Qué respondieron las autoridades?

Que el perímetro de exclusión bajo el que operaban tenía carácter temporal y que su continuidad dependía de una decisión administrativa. Agregaron que las bases sí permitían participar con buses diésel de hasta cinco años de antigüedad —opción que, precisaron, ningún oferente terminó usando— y que los programas de renovación de flota corren por separado de los procesos de licitación.

¿Qué dijeron los tribunales?

La Corte de Valdivia concluyó que no hubo actuación ilegal ni arbitraria. Recordó que el transporte público es una actividad regulada, donde la selección de operadores debe ajustarse a las bases, a la libre concurrencia y a la igualdad entre participantes.

Y agregó un punto que va al fondo del reclamo: los transportistas conocían el carácter transitorio del régimen bajo el cual operaban, y no podían exigir preferencias por inversiones hechas en el marco de programas estatales. La Suprema aprobó íntegramente esa sentencia.

¿Qué cambia para el que se sube a la micro?

En lo inmediato, nada: el fallo no acelera la llegada de los buses ni modifica los recorridos. Lo que hace es sacar del camino un riesgo, porque un recurso acogido podía obligar a repetir el concurso y correr el calendario completo. Lo que sí queda planteado es el costo para los operadores históricos: quienes venían trabajando bajo el perímetro de exclusión y no entraron a la licitación quedan fuera del sistema que viene, con las inversiones ya hechas.

¿Y cuándo llegan los buses?

El calendario sigue siendo el que informamos en agosto: los buses eléctricos de Osorno llegarían a fines de 2027, con el trámite en Contraloría de por medio y bajo el estándar Red.

Es la primera vez que este proceso judicial aparece en nuestras páginas; hasta ahora habíamos cubierto el plan por su plazo y su financiamiento, no por sus litigios.

Fuente: Poder Judicial.