Menos antibióticos en el salmón: la biotech de Puerto Varas
Sudvet nació en 2013 con su fundadora vendiendo el auto para pagar ensayos. Hoy dice estar en más del 90% de las salmoneras chilenas y abre en Escocia.
La empresa que más ha hecho por bajar el uso de antibióticos en la salmonicultura chilena no es una farmacéutica noruega ni un laboratorio de Santiago. Es una biotecnológica con instalaciones en Puerto Varas, fundada en 2013 por una médico veterinaria que financió los primeros ensayos vendiendo su auto y su casa de campo.
Se llama Sudvet Corp y su fundadora y CEO es Marcela Delgado. No es un nombre nuevo por acá: la nombramos en 2024, cuando escribimos sobre quiénes estaban bajando los antibióticos en la salmonicultura, y en 2025 Sudvet fue una de las ocho empresas de Los Lagos que ProChile llevó a Aqua Nor, la feria acuícola de Noruega. Lo que cambió es la escala.
¿Qué hace exactamente?
Desarrolla soluciones botánicas —fitogénicos— para la producción acuícola: aditivos derivados de plantas que actúan sobre el estrés, la inflamación y la inmunidad del pez, en vez de atacar al patógeno con una molécula única.
Su producto más relevante es Calibus, que la empresa describe como la primera estrategia botánica del mundo contra el Caligus, el piojo de mar que es el problema sanitario más caro de la industria entre Chile y Noruega. Según la compañía, el SAG lo autorizó en 2019 y entró de lleno a los centros de cultivo en 2020.
¿Qué tan grande es el impacto que declara?
Las cifras son de la propia empresa y conviene leerlas como tales. Delgado sostiene que la introducción de sus productos permitió:
- Reducir el uso de antibióticos en un 50%.
- Reducir el de antiparasitarios en un 75%.
- Mortalidades bajo el 5% y más de 2.000 millones de peces tratados.
- Centros que ya cosechan con cero antibióticos.
La penetración que declara en Chile supera el 90% de las empresas salmoneras. Son datos que no provienen de un organismo fiscalizador, sino de la compañía, y así hay que tomarlos hasta que Sernapesca publique su propio balance sectorial.
¿Por qué esto es una noticia de Los Lagos?
Porque el salmón es el principal empleador privado de la región y porque el uso de antibióticos es, junto con el borde costero, el frente donde la industria concentra sus cuestionamientos. Una empresa regional que vende la solución a ese problema en siete mercados es exactamente el tipo de proveedor especializado que la zona necesita retener.
El dato de escala: un equipo de alrededor de 47 personas repartido entre Chile, Estados Unidos y Australia, con diez productos en el mercado y dos en desarrollo, y presencia comercial en Noruega, Escocia, Irlanda, Islandia, Australia, Estados Unidos y Ecuador. La empresa declara un crecimiento cercano al 30% anual en los últimos cinco años. Este año se incorporó a dos clústeres del rubro —el noruego NCE Seafood Innovation, con base en Bergen, y el escocés SAIC— abrió oficinas en Noruega y prepara su llegada a Escocia.
¿Y el marco regulatorio?
Delgado cuenta que el obstáculo mayor no fue técnico sino normativo: en Chile no existía una categoría para un producto botánico que no es medicamento. Trabajó con el SAG, Sernapesca y Directemar para instalar el concepto de producto no farmacológico. Su posición sobre el reemplazo del fármaco es explícita: «Los fármacos son necesarios cuando son necesarios».
¿Qué viene ahora?
La compañía prepara el lanzamiento de una línea de suplementos para personas —antienvejecimiento, inmunidad, antioxidantes, concentración y sueño—, con la misma lógica de nutrición celular que aplica en peces. El enfoque que reivindica se llama One Health, «Una Sola Salud», el mismo que han adoptado la OMS y la FAO.
El origen de todo, cuenta, fue doméstico: en 2007 su madre fue diagnosticada con un cáncer avanzado y ella empezó a formular extractos vegetales para sostenerle la inmunidad durante el tratamiento.
La innovación acuícola regional ya venía moviéndose: el FIT Los Lagos posicionó a la zona como polo del rubro en julio, y esta semana Puerto Varas puso la primera piedra del StartupLab Patagonia, un hub de biotecnología de mil metros cuadrados.
Fuente: entrevista de Marcela Delgado publicada en Forbes Chile. Los antecedentes de la apertura de oficinas en Noruega y de la validación del producto contra el Caligus fueron contrastados con publicaciones especializadas del sector acuícola.
Fotografía: Rodolfo Jara / Forbes Chile.