Regional

Osorno cerró su ruta de bosques nativos en el número 33

El último bosque de bolsillo se plantó en el Parque Chuyaca con más de 700 voluntarios y 1.900 especies nativas. La ruta empezó en 2025 en una escuela.

Catalina Werner
Un grupo de voluntarios de distintas edades posa con palas después de una plantación de árboles nativos en la región

Osorno terminó de plantar su ruta de bosques de bolsillo. El último, el número 33, quedó en el Parque Chuyaca, y para hacerlo llegaron más de 700 voluntarios que metieron a la tierra más de 1.900 plantas y árboles nativos.

¿Qué es un bosque de bolsillo?

Es un parche de bosque denso plantado en poco espacio, con especies nativas muy juntas para que compitan por la luz y crezcan rápido. El método lo popularizó el botánico japonés Akira Miyawaki, y de ahí el nombre de la Ruta Miyawaki que la Municipalidad de Osorno viene armando desde mayo de 2025, cuando plantó el primero en la Escuela Deportiva.

¿Dónde quedaron los 33?

La temporada 2026 fue itinerante y arrancó en la Escuela España. De ahí pasó por establecimientos del DAEM Osorno, urbanos y rurales, y sumó dos espacios comunitarios: la Biblioteca Rahue y la Biblioteca Francke. El cierre en el Parque Chuyaca es el más grande de todos.

Cuando la ruta iba por la mitad, contamos que Osorno quería armar el bosque de bolsillo más grande del sur. Con el de Chuyaca lo cumplió.

¿Esto es solo plantar árboles?

Formalmente no. El programa se enmarca en el modelo municipal «Osorno Ciudad Parque» y responde al Plan de Acción Comunal de Cambio Climático, que obliga a potenciar núcleos de vegetación nativa en áreas verdes y parques. Es decir, los 33 bosques quedan como cumplimiento de un instrumento, no como una campaña suelta.

El proyecto se ejecutó bajo la administración del alcalde Jaime Bertin. Rodrigo Toledo, del DAEM, coordinó el trabajo con los colegios, y Sixto Salazar, de la Dirección de Medio Ambiente municipal, destacó el rol de la alianza público-privada. También participó la Fundación Cerro Arriba.

Lo que queda por ver es lo aburrido y lo decisivo: el riego y el cuidado de los primeros veranos, que es cuando un bosque de bolsillo se pierde o prende.

Fuente: Municipalidad de Osorno.