Chacay en pellet: el emprendedor de Ancud que lo descarta
Rodrigo Navarro, de Rume Chacay, convierte el chacay en sustrato hace más de una década y pide no quemarlo. Su trabajo se presentó en la UC de Temuco.
- El fuego lo ayuda a expandirse. Es una planta pirófita: «el fuego hace germinar aún más sus semillas».
- El humo molesta. Dice que la planta tiene muchos alcaloides y que, cuando hay incendios, «inmediatamente se nota en la garganta».
- Ensucia las estufas. Según él, su aceite bloquea los sensores de las estufas a pellet y ensucia el cañón.
Esta mañana contamos que la Seremi de Agricultura de Los Lagos volvió a proponer que el chacay, el arbusto invasor que alimenta los incendios del sur, se convierta en pellet, briquetas o compost. Desde Ancud, quien lleva más tiempo trabajando con la planta en la región respondió con una advertencia: el chacay no debería quemarse.
Es Rodrigo Navarro, ingeniero industrial y profesor, fundador de Rume Chacay, un emprendimiento que presentamos en 2025. Escribió por su cuenta a FrutillarHoy después de leer nuestra nota y explicó su postura en varios mensajes de voz.
¿Por qué no recomienda quemarlo?
Navarro da tres razones, que son su opinión técnica y no un estudio publicado:
«Pellet y briquetas yo lo descarto», resumió. Solo lo ve posible en zonas rurales y con limpieza constante de la estufa. Su postura choca con el proyecto que la Universidad de Los Lagos desarrolló entre 2014 y 2016, cuyo informe concluyó que los pellets y briquetas de chacay rendían mejor que otras alternativas del mercado. Son dos lecturas distintas de la misma planta.
¿Qué hace él con el chacay?
Su producto principal es Mapu Chacay, un sustrato o mantillo compostable para plantas y huertos. Según Navarro, retiene 1,4 litros de agua por kilo y, como el chacay es una leguminosa, aporta nitrógeno al suelo. También fabrica un aserrín sanitario compostable para mascotas.
Lo propone como reemplazo del musgo pompón, que se extrae en Chiloé para la jardinería y cuya extracción, a su juicio, daña la biodiversidad y los cursos de agua. Su forma de controlar la plaga es sacar el chacay y restaurar el terreno con especies nativas.
El respaldo académico
En abril, la Universidad Católica de Temuco organizó junto a Rume Chacay, con apoyo de Corfo, un seminario sobre el uso del chacay como bioinsumo agrícola. El investigador Ricardo Tighe, de la Facultad de Recursos Naturales, destacó entonces su potencial como materia prima para la agricultura familiar campesina. Navarro dice que el sustrato tiene una caracterización fisicoquímica que descarta metales pesados.
Lo que más le pesa es otra cosa: «A nadie le ha importado», dice sobre las municipalidades y autoridades a las que ha llevado la propuesta. Según él, el tema se comenta, pero no se concreta nada con la comunidad. Hoy vende de forma directa a agricultores y paisajistas, y atiende consultas por Instagram, en @rumechacay.
Además, desarrolla un proyecto educativo, «Kimeltuwe Chacay» (aprendizaje del chacay, en mapudungun), con un cuento y canciones para estudiantes, que grabó con una escuela de Chacao.
Chacay junto al fuerte Tauco, en Chonchi, imagen referencial.
Fuente: Rodrigo Navarro (Rume Chacay), en mensajes a FrutillarHoy; Universidad Católica de Temuco.
Fotografía: Lin linao | Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)