Pichil: aguas servidas en la escuela y 6 licitaciones caídas
Los vecinos denuncian que la planta de tratamiento acumula seis licitaciones caídas desde 2019 y que los efluentes llegan a los patios del colegio.
En Pichil, a 15 kilómetros de Osorno, las aguas servidas corren al aire libre y llegan hasta los patios de la Escuela Agroecológica. La solución definitiva —una planta de tratamiento— acumula, según los vecinos, seis licitaciones caídas desde 2019.
La denuncia la hicieron el presidente de la Junta de Vecinos de Pichil, Román Soto Cuevas, y el consejero regional Carlos Schwalm Urzúa.
¿Qué está pasando en el sector?
Según los dirigentes, hay descargas permanentes de aguas servidas en varios puntos habitados del sector rural. Los efluentes se empozan en los terrenos del establecimiento escolar y en las propiedades vecinas.
Soto afirmó que la Seremi de Salud de Los Lagos, Evelyn Brintrup, visitó el lugar y constató que las descargas corresponden efectivamente a aguas servidas no tratadas.
¿Por qué no se ha resuelto?
Los dirigentes apuntan a dos trabas concretas:
- Las licitaciones no llegan a puerto. Seis se han caído desde 2019 para construir la planta de tratamiento. Schwalm advirtió que la nueva licitación del alcantarillado, aprobada por el Gobierno Regional, corre riesgo de quedar sin oferentes por tercera vez porque el marco presupuestario está desactualizado.
- Los $30 millones prometidos no se concretan. El 19 de mayo la Municipalidad de Osorno comprometió esa suma, a través de la Secplan, para obras de mitigación. Los vecinos dicen que siguen esperando.
Mientras tanto, la contención también se redujo: Schwalm señaló que el servicio de limpiafosas coordinado desde la Delegación Presidencial bajó de 10 atenciones semanales hace un año a 2 por semana.
Un problema que ya lleva años
No es la primera vez. En septiembre de 2025 informamos la aprobación del proyecto de alcantarillado para Pichil, presentada entonces como un gran avance. En mayo de este año volvimos al sector, cuando las aguas servidas y los roedores ya alertaban a la escuela.
Pichil además arrastra otro frente abierto: la planta de biogás Los Laureles, por la que las comunidades de la Ruta U-55 activaron una mesa técnico-jurídica en julio. Este fin de semana Schwalm pidió en el Consejo Regional revisar las resoluciones que la autorizan, alegando que se aprobó por Declaración de Impacto Ambiental sin participación ciudadana.
Los dirigentes exigen a la Municipalidad de Osorno actualizar el presupuesto del proyecto de alcantarillado y concretar las obras de mitigación comprometidas.
Fuente: declaraciones de Román Soto Cuevas y del consejero regional Carlos Schwalm Urzúa