Meta patenta IA para simular actividad de usuarios fallecidos en Facebook
Meta patenta una IA para simular la actividad de usuarios fallecidos en Facebook, generando interacciones algorítmicas y abriendo debate ético.
Meta, la gigante tecnológica detrás de Facebook, ha obtenido una patente para un sistema de inteligencia artificial diseñado para simular la actividad de usuarios fallecidos o ausentes en la red social, manteniendo sus cuentas activas a través de interacciones generadas algorítmicamente. Esta iniciativa, cuya patente fue concedida el 30 de diciembre de 2025, introduce una nueva dimensión en la gestión de la identidad digital y el duelo, abriendo un debate significativo sobre sus implicaciones éticas y prácticas.
Funcionamiento del sistema de inteligencia artificial
El mecanismo descrito en la patente detalla un proceso en el que un modelo de lenguaje, preentrenado y ajustado con el historial de interacciones del usuario en la plataforma, es el núcleo de la operación. Este modelo se entrena con los "datos específicos" generados a partir de la actividad previa del usuario en Facebook.
Un bot actuaría como intermediario, monitoreando el contenido relevante en la red social. Posteriormente, construye un "prompt" con dicho contenido y su contexto, ejecuta el modelo de inteligencia artificial y extrae una recomendación sobre la interacción que el usuario habría realizado, como un "me gusta", un comentario o una respuesta textual. Finalmente, el bot publica esta acción "en nombre" del usuario ausente o fallecido. La compañía señala que el objetivo explícito de este desarrollo es "paliar" el vacío que deja la ausencia de entradas de amigos, familiares y conocidos de un ser querido.
Debate ético y legal en torno a la memoria digital
La patente de Meta introduce consideraciones importantes sobre la identidad digital post-mortem. Actualmente, Facebook ofrece la opción de convertir el perfil de un usuario fallecido en una cuenta conmemorativa, cuyo propósito es preservar la memoria sin generar nueva actividad. El sistema patentado por Meta, sin embargo, plantea una presencia activa y continua, lo que ha generado una "furibunda" reacción en redes sociales y un intenso debate sobre su idoneidad.
El texto de la patente contempla que el usuario, en vida, pueda decidir qué datos pueden ser utilizados para el entrenamiento de la IA, por ejemplo, permitiendo el uso de comentarios públicos pero excluyendo mensajes privados, haciendo del consentimiento una pieza central del sistema. No obstante, surge la interrogante sobre si una persona puede anticipar cómo desearía que una versión artificial de sí misma "hable" o interactúe tras su partida.
En el ámbito legal, la legislación varía; por ejemplo, en la Unión Europea, el Reglamento General de Protección de Datos no se aplica directamente a personas fallecidas, aunque cada país puede establecer normativas específicas. Un sistema de este tipo obligaría a definir claramente responsabilidades, como quién autoriza la activación o desactivación del modelo y qué sucede si la IA publica contenido que el usuario nunca habría expresado, difuminando la línea entre homenaje y posible suplantación. Meta ha reiterado en ocasiones anteriores que el registro de una patente no garantiza su lanzamiento al mercado. Sin embargo, la mera existencia de esta tecnología subraya una tendencia más amplia hacia la extensión de la identidad digital más allá de la vida biológica.