Las madres enfrentan riesgos digitales al compartir información familiar en redes
Compartir fotos y datos de tus hijos en redes puede exponerlos a fraudes. Entérate de los riesgos del sharenting y cómo protegerte.
Las redes sociales, las apps de mensajería y las plataformas digitales se han integrado tanto en nuestra vida cotidiana que muchas veces no nos damos cuenta de cuánta información personal estamos exponiendo. En el contexto del Día de las Madres, Norton -líder en ciberseguridad y parte de Gen- alertó sobre los riesgos digitales en el entorno familiar que podrían pasar desapercibidos para muchas madres y familias.
El "sharenting": cuando compartir puede ser un riesgo
Hoy, gran parte de la dinámica familiar ocurre también en el entorno digital. Desde organizar actividades hasta comunicarnos con los hijos o compartir momentos importantes, la tecnología está presente de forma natural. Pero esa misma cotidianidad puede generar una exposición involuntaria de información que, en manos equivocadas, se puede usar con fines maliciosos.
Prácticas muy comunes -como publicar fotos de los hijos, compartir logros personales o documentar rutinas familiares- pueden parecer inofensivas. Sin embargo, también pueden revelar información sensible como ubicaciones, hábitos o detalles personales. Este fenómeno se conoce como "sharenting", y es cada vez más frecuente. Sin una adecuada gestión de la privacidad, puede facilitar la creación de perfiles detallados sobre las familias.
Cómo los ciberdelincuentes aprovechan la información familiar
A partir de los datos que compartimos cotidianamente, los ciberdelincuentes pueden desarrollar esquemas de fraude más sofisticados. Esto incluye:
- Suplantación de identidad: usar información personal para hacerse pasar por alguien de la familia.
- Mensajes personalizados: comunicaciones que aparentan provenir de contactos conocidos, generando confianza para engañar a las víctimas.
- Contenido manipulado con inteligencia artificial: uso de herramientas de IA para generar material creíble que permite estafar a las personas.
Iskander Sanchez-Rola, Director de Inteligencia Artificial e Innovación en Norton, lo explica con claridad: "A medida que las interacciones digitales se vuelven más personales, también lo hacen los riesgos. Hoy no es necesario vulnerar sistemas complejos para cometer un fraude; basta con aprovechar la información que las personas comparten en su día a día y la confianza que existe dentro del entorno familiar".
Recomendaciones para reducir los riesgos digitales en la familia
Ante este panorama, Norton recomienda adoptar medidas básicas de seguridad digital que permitan reducir la exposición de información personal y fortalecer la protección de las familias. Estas son las principales:
- Revisar y ajustar la configuración de privacidad en redes sociales, limitando el acceso a la información personal.
- Evitar compartir datos sensibles como ubicaciones, rutinas, nombres de escuelas u otros detalles identificables.
- Pensar antes de publicar, considerando quién puede acceder a ese contenido y cómo podría ser utilizado.
- Verificar la autenticidad de mensajes, incluso si parecen provenir de familiares o contactos conocidos.
- Mantener una actitud crítica frente a contenidos que generen urgencia o apelen a emociones, como premios inesperados o solicitudes de ayuda urgentes.
- Utilizar soluciones de ciberseguridad que ayuden a proteger la privacidad y seguridad en línea, y que incluyan funciones de control parental para el entorno familiar.
A medida que aumenta la interacción digital en fechas relevantes para las familias, fortalecer estos hábitos se vuelve clave para reducir riesgos y proteger la información personal. No se trata de dejar de usar la tecnología, sino de usarla con mayor conciencia sobre lo que compartimos y con quién lo compartimos.