Regional

Una docente de Puerto Montt llevó Angelmó a Nueva York

Valentina Guerrero, del IP Santo Tomás Puerto Montt, expuso en Governors Island con una obra hecha de ollas enlozadas, cochayuyos, papas y muñecas.

Catalina Werner
Las artistas del dúo Las Chapalelas junto a su obra expuesta en Governors Island, Nueva York

Ollas enlozadas, cochayuyos, papas, conchas de mariscos y muñecas viejas. Con esos objetos —y con el muelle de Angelmó como escenario— una docente de Puerto Montt terminó exponiendo en Nueva York.

Valentina Guerrero Rojas, profesora de la asignatura «Estética de las Artes Visuales» en la carrera de Diseño Gráfico del Instituto Profesional Santo Tomás Puerto Montt, participó en la Bienal Nómade 2026, dentro de la New York Latin American Art Triennial, que se realizó en Governors Island. Lo hizo junto a Begoña Remedios, con quien forma el dúo de fotoperformance «Las Chapalelas».

¿Qué fue lo que mostraron allá?

Una fotoperformance construida con elementos del sur, trabajada desde la ironía y una estética deliberadamente kitsch. El punto de partida fue un juego de palabras con el término inglés selfish.

«Ese juego de palabras tiene que ver con lo relativo al mar, por un lado, y por el otro, con el concepto de egoísmo, pero no un egoísmo negativo, sino con el derecho a ser una misma, al dejarnos ser, a reclamar lo propio, frente a un sistema que estandariza y mercantiliza el deseo», explicó Guerrero.

Los objetos de la obra no son decorativos: las ollas enlozadas «representan la figura del sur y de nuestras abuelas», y las conchas, los cochayuyos y las papas son, según la artista, «parte de nuestra identidad como mujeres sureñas». El muelle de Angelmó lo eligieron por ser «un lugar representativo de nuestra zona, en el que podíamos jugar con estos elementos realizando una pesca especial».

¿Por qué una fotoperformance del sur llega a una bienal de Nueva York?

La Bienal Nómade se enmarcó este año en la New York Latin American Art Triennial bajo la línea curatorial «Madness as method: Disassembling Empire». Para Guerrero, más allá del marco conceptual, lo que le interesa dejar entre sus estudiantes es otra cosa: la idea de que «ser genuino te puede llevar lejos» y de que la identidad local puede «ser reconocida a escala global».

Es una lectura que en Los Lagos no es nueva. La escena visual de la región ha venido ganando espacio afuera: hace pocas semanas un fotógrafo osornino ganó el ENFOTO 2026 en Puerto Montt, en el encuentro de fotografía más grande que se hace en la zona.

¿Qué queda de vuelta en la sala de clases?

Guerrero sostiene que la experiencia entra directamente a su asignatura. Dice que en clases procura mostrar «una gran variedad de referentes» y discutir la estética «como manifestaciones culturales relacionadas con contextos sociopolíticos», con el pensamiento crítico como eje.

Y agrega un dato que explica de dónde salió el proyecto: estudiantes de distintas generaciones se han sumado a las instancias vinculadas a «Las Chapalelas» desde sus inicios. Es la primera vez que el dúo aparece en las páginas de FrutillarHoy; en su caso, el recorrido empezó bastante antes de Nueva York, en un muelle donde se descarga marisco todos los días.

Fuente: Santo Tomás