Regional

Osorno: cuatro intoxicados por usar un brasero en casa

Tres adultos y un menor inhalaron monóxido de carbono en Villa Alto Osorno. Bomberos advierte que el gas no se ve ni se huele, y llega en pleno déficit de pellet.

Catalina Werner
Chimeneas domiciliarias humeando sobre los techos en una jornada fría

Cuatro personas —tres adultos y un menor— resultaron intoxicadas por monóxido de carbono al interior de una vivienda de Villa Alto Osorno, después de usar un brasero para calefaccionarse. Cuando Bomberos llegó al lugar, personal de salud ya estaba atendiendo a los afectados.

El primer comandante de Bomberos de Osorno, Cristian Riquelme, explicó que fueron convocados a la emergencia con una referencia aproximada: la vivienda estaba cerca de la esquina del pasaje Río Bueno con calle Burgos.

¿Por qué el brasero es tan peligroso adentro?

Porque el riesgo no se percibe. La combustión del carbón produce monóxido de carbono, un gas que no tiene color ni olor y que en un espacio cerrado desplaza al oxígeno del aire. Riquelme advirtió justamente sobre el uso de braseros en recintos sin ventilación: es un gas difícil de detectar y puede ser letal.

La intoxicación empieza con síntomas que se confunden con otra cosa: dolor de cabeza, mareo, náuseas, somnolencia y confusión. Ese parecido con un malestar común es parte del problema, porque la reacción natural —acostarse a descansar— es la peor posible.

Una señal que sirve: si varias personas de la casa, o también las mascotas, se sienten mal al mismo tiempo y mejoran al salir al aire libre, hay que sospechar del sistema de calefacción y ventilar de inmediato.

El contexto: por qué hay braseros encendidos

Desde Bomberos reconocieron que el carbón es uno de los sistemas de calefacción que muchas familias emplean, y llamaron a evaluar los riesgos antes de usarlo.

Ese matiz importa, porque el brasero no aparece por descuido sino por costo y disponibilidad. La región viene arrastrando un déficit de pellet que no se resolverá este invierno, y en agosto informamos lo que pasó en Osorno con el recambio de calefactores: cuando falta el combustible del equipo nuevo, las casas vuelven a lo que tienen a mano.

Qué hacer para evitarlo

No usar braseros ni anafres a carbón dentro de la casa, y menos en dormitorios o piezas cerradas.
• Nunca dejar carbón encendido durante la noche ni con la casa sellada.
• Mantener siempre una ventilación cruzada: una abertura que permita entrada y salida de aire.
• Revisar cañones, ductos y salidas de humo de estufas y calefones antes y durante el invierno.
• Si hay sospecha de intoxicación: abrir puertas y ventanas, sacar a las personas al aire libre y llamar a emergencias. No esperar a que el malestar pase solo.

Vale una precisión: un detector de humo no detecta monóxido. Son equipos distintos, y el de monóxido es el que avisa de este riesgo en particular.

Fuente: Bomberos de Osorno, vía Radio Bío Bío. Imagen referencial de calefacción domiciliaria.