Osorno necesita familias de acogida para 78 niños y adolescentes
El Servicio de Protección informó la urgencia de sumar hogares temporales en la provincia, tras una jornada comunitaria donde se entregaron más de 200 plantas con mensajes de esperanza.
La Provincia de Osorno enfrenta una necesidad urgente: 78 niños, niñas y adolescentes se encuentran a la espera de una familia de acogida, según informó el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.
La cifra fue dada a conocer durante una jornada de sensibilización comunitaria realizada en Osorno, en el marco de la campaña regional “Familias de Acogida por Cielo, Mar y Tierra”, iniciativa que busca sumar hogares temporales para menores que requieren un entorno protector mientras se trabaja en la restitución de sus derechos.
Más de 200 mensajes de esperanza
Durante la actividad, los equipos de los programas FAE Quillay y Caminos Nuevos entregaron más de 200 plantas a vecinos y familias interesadas, a cambio de mensajes de afecto y buenos deseos para niños y adolescentes en proceso de acogimiento.
Los mensajes fueron incorporados a un simbólico “Árbol de los Deseos”, como una forma de acercar a la comunidad a una realidad que muchas veces permanece fuera de la conversación pública: la necesidad de contar con familias disponibles para entregar cuidado, estabilidad y acompañamiento.
Una respuesta local ante una realidad sensible
La campaña regional vincula cada provincia con un elemento de su identidad territorial: Mar en Chiloé, Cielo en Llanquihue y Palena, y Tierra en Osorno, destacando el arraigo rural y agrícola de la zona.
El director subrogante del Servicio de Protección Especializada, Javier Romero, recalcó que cuando un tribunal debe separar a un niño de su familia de origen por graves vulneraciones, la alternativa más adecuada es incorporarlo temporalmente a un hogar que pueda entregarle cuidado y afecto.
Desde una mirada local, el llamado apunta a que más familias de la provincia se informen y evalúen participar en esta modalidad, clave para evitar que niños y adolescentes permanezcan sin una red familiar protectora durante etapas críticas de su desarrollo.
Fuente: Diario de Puerto Montt