Regional

Chips: Errores silenciosos afectan computadores y IA

Expertos alertan sobre "fallos silenciosos" en chips de computadores y sistemas de IA, errores internos que procesan datos incorrectamente sin aviso.

SJ
17 de febrero de 2026
Chips: Errores silenciosos afectan computadores y IA

En FrutillarHoy.cl abordamos el tema de los "fallos silenciosos" en los chips, un desafío tecnológico que, sin manifestar señales evidentes, puede afectar el rendimiento y la fiabilidad de computadores, tarjetas gráficas y sistemas de inteligencia artificial. Este fenómeno, conocido como "corrupción silenciosa de datos", se produce cuando un defecto en el hardware genera un error interno que el sistema operativo no logra identificar. A diferencia de una falla visible, el equipo continúa su operación, aunque existe la posibilidad de que los datos sean procesados de manera incorrecta.

Qué son los ‘fallos silenciosos’ en los chips

Estos errores pueden tener su origen durante la fase de fabricación del chip, en su diseño inicial o manifestarse con el tiempo debido al desgaste o las condiciones de funcionamiento del equipo. Aunque los fabricantes disponen de rigurosos controles de calidad que detectan entre el 95% y el 99% de los fallos antes de que los chips lleguen al mercado, un pequeño porcentaje logra evadir estas revisiones. La característica principal de los fallos silenciosos es la ausencia de una alerta o mensaje de advertencia, lo que los hace particularmente complejos de identificar.

Impacto y desafíos para la industria tecnológica

Un estudio de la Universidad de Atenas, recogido por medios especializados, señala que grandes corporaciones tecnológicas como Meta, Google y Alibaba han reconocido que aproximadamente una de cada mil unidades de CPU puede generar este tipo de errores silenciosos. Si bien estos fallos rara vez conllevan consecuencias graves para el usuario común, su relevancia se acrecienta en entornos que demandan alta precisión, como servidores, centros de datos y sistemas avanzados de inteligencia artificial.

El principal obstáculo radica en que, al no existir alertas, las empresas no siempre tienen un conocimiento preciso de la cantidad de errores reales que se están produciendo, lo cual dificulta su prevención y la implementación de soluciones efectivas. La reducción de estos fallos, aunque posible, implica la integración de sistemas de monitoreo y pruebas más sofisticados en el hardware y software. Esta medida, sin embargo, incrementaría los costos de producción y el consumo energético. Los fabricantes se enfrentan al reto de equilibrar el desarrollo de equipos cada vez más potentes, especialmente en el contexto de la inteligencia artificial, con la imperativa necesidad de garantizar su fiabilidad y capacidad para detectar anomalías.