Enfermedades reumáticas en niños: aprende a identificar señales
Las patologías reumáticas pueden presentarse en la infancia y adolescencia, y su detección temprana es vital. Descubre las señales que se confunden con el crecimiento.
Las enfermedades reumáticas suelen asociarse erróneamente con la tercera edad; sin embargo, un número significativo de estas patologías pueden manifestarse durante la infancia y la adolescencia. Estos padecimientos, que afectan articulaciones, músculos y otros tejidos del cuerpo, presentan síntomas iniciales que a menudo se confunden con lesiones comunes o con las molestias propias del crecimiento.
Según explica Carolina Fuentes, kinesióloga y académica de la Universidad Andrés Bello, la detección temprana es crucial debido al impacto que pueden tener en la calidad de vida de los menores.
Enfermedades Reumáticas en Niños y Adolescentes
Entre las patologías osteomusculares inflamatorias que pueden surgir antes de los 16 años, la artritis idiopática juvenil (AIJ) se presenta como la más común en este grupo etario. La AIJ se caracteriza por una inflamación articular persistente durante al menos seis semanas, lo que ocasiona dolor, hinchazón, rigidez y limitaciones en el movimiento.
A esta lista se suman las espondiloartropatías, como la espondilitis anquilosante, que afecta principalmente la columna y las articulaciones sacroilíacas. También se incluyen conectivopatías como el lupus eritematoso sistémico, la dermatomiositis, la esclerodermia y la enfermedad de Sjögren, además de diversas vasculitis como la enfermedad de Kawasaki, la arteritis de Takayasu y la púrpura de Schönlein-Henoch. La kinesióloga Fuentes añade que también pueden aparecer síndromes autoinflamatorios o alteraciones del metabolismo óseo en la población pediátrica.
Señales de Alerta para un Diagnóstico Oportuno
Los principales signos que deben generar preocupación en padres y cuidadores se relacionan con la inflamación articular y cambios en la movilidad de los menores. Los síntomas más relevantes incluyen:
- Dolor articular persistente.
- Aumento de volumen o inflamación en una o más articulaciones.
- Rigidez matinal, especialmente después de períodos de inactividad.
- Cojera sin causa aparente.
- Fatiga inexplicable y fiebre prolongada.
- Erupciones cutáneas.
- Fenómeno de Raynaud, uveítis o úlceras orales.
- Debilidad muscular progresiva o esguinces repetidos.
- Sinovitis de cadera recurrente.
Estos indicadores, cuando persisten por más de seis semanas, deben motivar una consulta pediátrica para evaluar la necesidad de derivación a un reumatólogo pediátrico. La presencia de antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes también puede aumentar el riesgo.
Impacto y Relevancia del Diagnóstico Temprano
Aunque las enfermedades reumatológicas en niños y adolescentes no son altamente frecuentes, representan un problema de salud significativo. En Chile, se estima que estas afecciones corresponden aproximadamente al 1,4% de la morbilidad pediátrica, una cifra en línea con las estadísticas internacionales. La artritis idiopática juvenil, por su parte, registra una incidencia cercana a 6,9 casos por cada 100.000 menores de 16 años en el país.
Sin embargo, la kinesióloga Carolina Fuentes advierte que estas cifras podrían ser mayores debido a un subdiagnóstico o una derivación tardía. Un retraso en la identificación y el tratamiento de estas enfermedades puede afectar de manera importante la funcionalidad y la calidad de vida de los niños y adolescentes, e incluso, en ciertos casos, poner en riesgo su vida. Las secuelas a largo plazo pueden incluir talla baja, deformidades o fragilidad ósea. Por ello, un diagnóstico temprano y un seguimiento médico especializado resultan fundamentales para un mejor pronóstico.