En Chepu enseñan a rastrear al huillín, nutria en peligro
WWF Chile y el Grupo Gato de Río capacitan a pescadores y vecinos de Ancud para seguir a la nutria: madrigueras, navegación y cámaras trampa.
En el río Chepu, en la comuna de Ancud, un grupo de vecinos, pescadores artesanales y guías turísticos está aprendiendo a seguirle el rastro a un animal que casi nadie ve: el huillín, la nutria de río que está catalogada En Peligro de Extinción.
El curso se llama «Monitoreo participativo del huillín: bioindicador de la salud ecosistémica del Río Chepu» y lo imparten WWF Chile y el Grupo Gato de Río, con la colaboración de la Municipalidad de Ancud y el Sindicato de Pescadores Mar Adentro de Chepu. Comenzó en agosto y se extiende hasta septiembre, con certificación de la OTEC Municipal.
¿Qué es el huillín y por qué está en problemas?
El huillín (Lontra provocax) es una de las dos especies de nutria que viven en Chile. En Chiloé su presencia está ligada a los ecosistemas de agua dulce, y sus poblaciones vienen disminuyendo.
Las amenazas que enfrenta son concretas y locales: el visón americano, una especie invasora que compite y depreda, y los perros de libre deambular, un problema que en el archipiélago está directamente asociado a la tenencia responsable. No es una amenaza abstracta ni lejana: son animales sueltos de los mismos sectores donde vive la especie.
¿En qué consiste el monitoreo comunitario?
En que los datos los levanten quienes están todos los días en el río. Según adelantó Nicole Zúñiga, del Grupo Gato de Río y relatora principal del curso, las próximas etapas contemplan salidas a terreno con navegación por el Chepu, identificación y visita de madrigueras e instalación de cámaras trampa.
Después del curso viene una etapa de monitoreo activo con una red comunitaria en formación, que buscará conectarse con otras investigaciones, entre ellas las del Centro de Investigación para la Sustentabilidad de la Universidad Andrés Bello.
La lógica de fondo la explicó Liliana Ortiz, médico veterinario de WWF Chile: el huillín funciona como bioindicador, es decir, si a la nutria le va bien, el río está sano. Vigilar a la especie es una forma de vigilar el agua.
¿Qué gana Chepu con esto?
El programa vincula la conservación con el turismo de naturaleza, formando justamente a los pescadores y prestadores de servicios que llevan visitantes al río. Uno de ellos, Miguel Villarroel, pescador artesanal y guía de embarcación, lo puso en términos de intercambio: «podemos intercambiar conocimientos entre distintas personas que habitamos y trabajamos en Chepu y en Chiloé en general».
El curso llega además con un antecedente formal: en diciembre pasado se aprobó el plan de recuperación y conservación del huillín en Chiloé, y el propio sector ya había sido escenario de iniciativas de protección marina impulsadas por el proyecto GEF y CECPAN. Lo que se arma ahora en el río es la parte que faltaba: quién mira, y con qué método.
Fuente: El Insular
Fotografía: El Insular