Regional

Chiloé impulsa soluciones sanitarias para turismo rural

Una jornada en Castro mostró tecnologías de agua potable y saneamiento que pueden formalizar emprendimientos y elevar la competitividad turística insular.

SJ
Participantes de la jornada sobre sistemas sanitarios sustentables realizada en Castro

El acceso a agua potable y saneamiento sigue siendo una barrera para numerosos emprendimientos turísticos ubicados en sectores rurales y aislados de Chiloé. Una jornada desarrollada en Castro puso sobre la mesa tecnologías sustentables que pueden ayudar a resolver esa brecha, facilitar la formalización sanitaria y mejorar la competitividad de pequeños negocios vinculados al alojamiento, la gastronomía y las experiencias de naturaleza.

La actividad reunió a cerca de 45 representantes de municipios chilotes, INDAP, Prodesal, la Seremi de Salud, Sernatur, organizaciones turísticas, áreas protegidas privadas, instituciones de educación superior y el Centro de Negocios. La convocatoria permitió conectar a quienes fiscalizan, acompañan y operan servicios turísticos en territorios donde las soluciones convencionales de agua potable y alcantarillado no siempre resultan viables.

El encuentro fue organizado por Corfo, Kolaboratorio SpA, INDAP y la Red Provincial de Encargados de Turismo del Destino Chiloé. La experiencia se vincula con un Programa de Difusión Tecnológica financiado por el Comité de Desarrollo Productivo Regional de Los Lagos, ejecutado por Kolaboratorio y cofinanciado por la Municipalidad de Puerto Varas.

¿Por qué el saneamiento condiciona al turismo rural?

Para un emprendimiento, disponer de agua segura y un sistema de tratamiento adecuado no es solo una exigencia técnica. Es una condición para obtener autorizaciones, proteger a visitantes y trabajadores, ampliar la oferta y participar en circuitos formales de promoción. Cuando esa infraestructura falta, un proyecto con atractivo natural o cultural puede quedar limitado, aunque exista demanda.

Durante la jornada se presentaron experiencias aplicadas en la cuenca del lago Todos los Santos y una guía de estándares para sistemas sanitarios sustentables en áreas protegidas y zonas rurales. El foco estuvo en demostrar que existen alternativas técnicamente viables para lugares con dispersión territorial, dificultades de conexión o necesidades ambientales especiales.

Uno de los casos destacados corresponde a un emprendimiento turístico de la isla Quehui, que implementó captación y tratamiento de aguas lluvias para consumo humano. La experiencia obtuvo la primera resolución sanitaria informada en Chile para abastecimiento de agua potable mediante cosecha de lluvia, un precedente relevante para otros negocios insulares que enfrentan problemas similares.

Una innovación con impacto productivo

El director regional de Corfo Los Lagos, Víctor Sánchez Redlich, planteó que estas soluciones permiten llevar innovación a desafíos concretos del territorio. En la práctica, la inversión en saneamiento puede traducirse en formalización, acceso a nuevos clientes, mejores estándares de servicio y una relación más responsable con ecosistemas sensibles.

Para Chiloé, el potencial está en adaptar la tecnología a la realidad de cada localidad. No todas las empresas necesitan el mismo sistema ni cuentan con iguales condiciones de suelo, disponibilidad de agua o flujo de visitantes. Por eso, la coordinación temprana entre emprendedores, municipios, profesionales sanitarios y servicios públicos es clave para evitar inversiones que después no cumplan las exigencias.

La jornada también abrió la posibilidad de incorporar estas soluciones al Programa Territorial Integrado de Turismo Sostenible en el Archipiélago de Chiloé. Si ese trabajo avanza, podría ordenar asistencia técnica, aprendizaje entre empresas y estándares comunes para elevar la calidad del destino.

El siguiente desafío para los emprendimientos

La difusión tecnológica es un primer paso, pero su efecto dependerá de cuántos negocios logren diseñar, financiar, implementar y mantener sistemas autorizables. También será necesario capacitar a operadores, monitorear la calidad del agua y documentar resultados para que las experiencias exitosas puedan replicarse en otras islas y sectores rurales.

La oportunidad económica es concreta: un emprendimiento formal puede vender con mayor confianza, trabajar con agencias, acceder a instrumentos públicos y prolongar su temporada. A escala territorial, mejores condiciones sanitarias fortalecen la reputación del destino, reducen riesgos y permiten que el crecimiento turístico se sostenga sin trasladar sus costos al entorno.

El caso de Castro muestra que la innovación productiva regional no siempre depende de grandes obras. En comunidades aisladas, una solución sanitaria bien diseñada puede ser la diferencia entre una iniciativa que opera de manera limitada y una empresa capaz de crecer, contratar servicios y aportar valor a la economía local.

Fuente: Diario de Puerto Montt y Corfo Los Lagos. Imagen: Corfo Los Lagos.