Nueva Ley: Celulares fuera del aula en escuelas de Chile
Chile implementa ley que prohíbe celulares en aulas desde 2026. Expertos recomiendan estrategias de acompañamiento para estudiantes y familias.
La ley que prohíbe el uso de teléfonos celulares en las salas de clase a lo largo de Chile ha entrado en vigencia, marcando un nuevo escenario y presentando desafíos para las comunidades educativas del país de cara al año escolar 2026. Esta normativa abarca los niveles de educación parvularia, básica y media, estableciendo excepciones para casos de salud, emergencias o actividades pedagógicas previamente autorizadas.
Impacto de los dispositivos móviles en el aprendizaje
La alta presencia de dispositivos móviles entre niños, niñas y adolescentes es una realidad, con más del 90% de los adolescentes chilenos poseyendo un teléfono celular, según datos de UNICEF. Sin embargo, esta conectividad también ha generado distracciones significativas en el ámbito educativo. Un informe de la OCDE, basado en los resultados de PISA 2022, reveló que el 51% de los estudiantes en Chile reporta que el uso de dispositivos digitales los distrae en la mayoría de las clases, una cifra que supera el promedio de los países de la OCDE.
Yanina Galaz, psicóloga y coordinadora de convivencia escolar de la red de colegios Cognita, destaca que "el celular no es solo una herramienta tecnológica; para muchos estudiantes es un regulador emocional, una fuente de seguridad y un canal permanente de vínculo social". Esto subraya la complejidad de retirar estos dispositivos sin una mediación adecuada, lo que podría generar ansiedad o resistencia.
Estrategias de acompañamiento y adaptación
Para facilitar una transición efectiva y la adaptación de los estudiantes a la nueva normativa, especialistas en educación y convivencia escolar coinciden en la necesidad de implementar estrategias de acompañamiento más allá de la restricción. Desde Cognita, se han identificado diversas recomendaciones orientadas a favorecer este proceso en las comunidades educativas:
- Anticipación y acuerdos claros: Es fundamental explicar el propósito y los beneficios de la norma, adoptando un enfoque que evite las sanciones.
- Rutinas de contención: Integrar momentos al inicio de las clases que ayuden a los estudiantes a desconectarse progresivamente del entorno digital.
- Desarrollo de autorregulación emocional: La normativa se presenta como una oportunidad para cultivar habilidades como la atención sostenida, la tolerancia a la frustración y la gestión del aburrimiento.
- Espacios de escucha activa: Es importante considerar y validar las emociones que surjan debido a la ausencia del celular, especialmente en la etapa adolescente.
- Corresponsabilidad con las familias: Informar y alinear criterios con los hogares para asegurar coherencia y evitar mensajes contradictorios.
María Soledad Casal, psicóloga y directora de Formación de la red de colegios Cognita, enfatiza que esta ley es una oportunidad para revalorizar la sala de clases como un espacio de encuentro humano y atención plena. Asimismo, la implementación de la ley se articula con programas de bienestar socioemocional, educación digital y convivencia escolar, buscando abordar la tecnología desde una perspectiva formativa. La regulación no solo busca mejorar la concentración académica, sino también fortalecer habilidades socioemocionales esenciales en un contexto de alta presencia tecnológica en la vida cotidiana.
Marco de la regulación y plazos
Los establecimientos educativos tienen hasta el 30 de junio de 2026 para adaptar sus reglamentos internos y asegurar la aplicación de la nueva normativa. En el caso específico de la educación media, los reglamentos internos podrán definir espacios o horarios autorizados para el uso de dispositivos, respetando la autonomía progresiva de los estudiantes. Adicionalmente, se subraya la responsabilidad de madres, padres y apoderados en la supervisión del uso de dispositivos fuera del horario escolar y en la asunción de las consecuencias ante usos indebidos. Esta regulación busca fortalecer la convivencia escolar, mejorar la concentración y potenciar el rendimiento académico en todos los niveles educativos a partir del año en curso.