Apoderados se conocen pero 34% rechaza el chat de WhatsApp del curso
Solo 13% hace amistades reales con otros apoderados. Descubre los datos de la encuesta Cadem sobre cómo nos relacionamos -o no- en el colegio de nuestros hijos.
Ser apoderado en Chile implica mucho más que pagar la mensualidad o firmar comunicados. Una encuesta reciente de Cadem reveló que el 78% de los padres y madres conoce a los apoderados del curso de su hijo, pero la relación no siempre es fácil: un 34% reconoce que no le gusta estar en el chat de WhatsApp con ellos. Los números muestran una realidad cotidiana que muchos viven en silencio, especialmente en ciudades como las nuestras, donde la comunidad escolar es parte importante de la vida social.
Los números detrás de la relación entre apoderados
El estudio de Cadem retrata distintas formas en que los padres y madres se vinculan con los demás apoderados del curso. Los datos son claros:
- 38% describe la relación como "cordial", sin mayor profundidad.
- 27% los considera simplemente "conocidos".
- 17% no se relaciona para nada con los demás apoderados.
- 13% ha hecho amistades gracias al colegio de su hijo o hija.
Es decir, solo una pequeña minoría logra transformar el vínculo escolar en una amistad real. La mayoría navega entre la cordialidad y la distancia, lo que refleja que compartir el mismo curso no garantiza afinidad.
El chat de WhatsApp: útil pero agotador
Quizás el dato más revelador es que un 34% no le gusta estar en el chat de WhatsApp con los demás apoderados. Y no es difícil entender por qué. Estos grupos se han convertido en una herramienta casi obligatoria para la organización escolar: desde confirmar asistencia a reuniones hasta coordinar regalos para los profesores, pasar por avisos de tareas y fechas de pruebas.
Sin embargo, la misma utilidad puede convertirse en una carga. Notificaciones constantes, conversaciones que se desvían del tema, presión para participar en compras colectivas o discusiones que no siempre son fáciles de seguir. Para muchos apoderados, el grupo es un espacio que no pueden dejar - porque se pierden información importante - pero que tampoco disfrutan.
En localidades más pequeñas, donde los vínculos personales son más estrechos, esta dinámica puede ser aún más compleja. No es lo mismo ignorar un mensaje en Santiago que en un pueblo donde te cruzas con esa persona en el supermercado o en la feria.
Cordialidad sin compromiso: la regla general
Que el 38% califique la relación como "cordial" y el 27% como "conocidos" dice algo sobre cómo funcionamos como sociedad. No hay conflicto, pero tampoco hay cercanía. Se saluda, se coopera cuando es necesario, se cumple con las obligaciones del curso, pero sin esperar mucho más.
El 17% que directamente no se relaciona con otros apoderados también merece atención. Puede tratarse de padres y madres con menos tiempo disponible, personas más reservadas, o quienes simplemente priorizan otros espacios sociales. No necesariamente es un problema, pero sí refleja que el colegio no siempre funciona como el espacio comunitario que a veces se espera.
En la Región de Los Lagos, donde muchas familias valoran la vida comunitaria y los lazos cercanos, estos números invitan a preguntarse si estamos conformes con la forma en que nos relacionamos en el espacio escolar. ¿Nos basta con la cordialidad, o nos gustaría algo más? ¿El chat de WhatsApp es una herramienta que nos conecta o una obligación que nos agota?
La encuesta no da respuestas a esas preguntas, pero sí confirma que la experiencia de ser apoderado es diversa. No todos viven igual el colegio de sus hijos, y está bien. Lo importante es que cada quien encuentre su forma de participar sin sentir que el grupo de WhatsApp se transforma en una carga diaria.