Un agricultor de Los Muermos riega su campo desde el celular
Matías Barraza automatizó riego, temperatura y alarmas de heladas en Agrícola Suralef. Vende hortalizas, plantas y huevos en ferias de Puerto Varas.
En Los Muermos hay un invernadero donde el riego se activa desde un teléfono. Lo hace Matías Barraza, agricultor joven que lidera Agrícola Suralef, un emprendimiento familiar de hortalizas, plantas y huevos frescos.
Automatizó el riego y el control de temperatura de sus invernaderos, y los maneja a un clic desde el celular.
¿Cómo funciona en un campo sin cobertura?
Con antena y repetidores. «Tenemos internet por antena, replicamos las señales mediante puentes inalámbricos a los sectores productivos», explica Barraza. Eso le permite controlar «los riegos automáticos, las lámparas de fotoperiodo, la electrólisis del agua, sensores y herramientas de gestión».
Con esa red monitorea datos de clima, información meteorológica y alarmas de heladas —un dato nada menor en el sur— e incluso el sistema de reciclaje de las bandejas de huevos que le devuelven sus clientes.
¿Por qué lo hace?
Por una convicción sobre quién se queda en el campo. «Estamos tratando de impulsar la tecnología ya que, como agricultores jóvenes, es una de las herramientas que tenemos a mano y que queremos demostrar a la agricultura familiar campesina, que también es viable de aplicar o replicar en sus campos», dice.
Y lo plantea sin rodeos: «La idea justamente es un poco frenar la migración que hay de los jóvenes hacia la ciudad. Si nos quedamos sin agricultores y sin personas jóvenes en el campo, el campo chileno se muere».
¿Qué papel juega INDAP?
Barraza es usuario del servicio. Entró al programa de asesoría técnica SAT, accedió a créditos con los que levantó parte de su infraestructura y fue beneficiado con un proyecto de riego.
«Como INDAP estamos apoyando a los jóvenes rurales para que se queden en el campo y puedan desarrollarse productivamente en la agricultura», señala Alicia Muñoz, directora regional (s) del servicio, que enmarca el caso en el recambio generacional y en la política nacional de juventudes rurales.
El agricultor integra además la Mesa Regional de Jóvenes Rurales de Los Lagos, que reúne a productores de Llanquihue, Osorno, Chiloé y Palena. Esa red le abrió canales de venta que no son menores para un productor pequeño.
¿Dónde se compran sus productos?
En las ferias de la calle techada de Puerto Varas y del Hospital de Puerto Montt. También muestra su trabajo en Instagram, como @agricolasuralef.
«Nosotros siempre estamos a disposición de compartir lo que hacemos y de impartir más charlas, más talleres y que más jóvenes se motiven a producir en el campo con tecnología», cierra.
No es el primer caso de jóvenes rurales de la región que empuja en esa dirección: en agosto contamos el de dos productores de Ancud que llegaron a un acuerdo con Unimarc y levantaron un criadero sin red eléctrica.
Fuente: INDAP Los Lagos