Política

Jaime Campos, Ministro de Agricultura, Crítica Gobierno Boric

Jaime Campos, nuevo Ministro de Agricultura de Kast, critica duramente al gobierno de Boric y defiende su actuar en el caso Punta Peuco.

SJ
21 de enero de 2026
Jaime Campos, Ministro de Agricultura, Crítica Gobierno Boric

Jaime Campos ha sido designado como el nuevo ministro de Agricultura en el gabinete del presidente electo José Antonio Kast, un nombramiento que se oficializó el 20 de enero de 2026 y ha generado diversos comentarios en el ámbito político. El exministro de Justicia del segundo gobierno de Michelle Bachelet marca así su retorno a la primera línea política con un rol relevante.

Críticas a la administración Boric

Tras su confirmación en el cargo, Campos realizó una crítica directa a la administración del presidente Gabriel Boric. En su primer encuentro con la prensa, el futuro secretario de Estado calificó el gobierno de Boric como "el más malo de todos los que ha habido desde que recuperamos la democracia".

Definición de postura política

Campos también transparentó su actual postura política, indicando su alejamiento definitivo de la centroizquierda. Según sus declaraciones, anuló su voto en la elección presidencial que llevó a Boric a La Moneda y posteriormente brindó su respaldo a José Antonio Kast en ambas vueltas de los comicios.

Posición sobre el Partido Radical

Además, abordó temas internos del Partido Radical, señalando que su militancia es anterior a la de los actuales dirigentes y que la gestión de la directiva del partido no le genera preocupación.

Defensa por el caso Punta Peuco

El abogado se refirió a uno de los momentos más controvertidos de su gestión en el Ministerio de Justicia: su negativa a firmar el decreto para cerrar el penal Punta Peuco en los últimos días del segundo mandato de Bachelet. Campos defendió su decisión, asegurando que actuó conforme a derecho y que la medida propuesta en ese entonces era, a su juicio, inconstitucional e ilegal. Cuestionó, además, los intentos de cierre del recinto, calificándolos como iniciativas simbólicas sin efectos prácticos.