El Teatro del Lago mueve US$17,5 millones al año acá
Un estudio de la Fundación Credicorp Capital le puso cifra al efecto del teatro en la economía de Frutillar: tres millones directos y 14,5 indirectos.
Lo que en Frutillar se sabe de memoria —que cuando hay función el pueblo se llena, los hoteles se ocupan y los restaurantes trabajan— ahora tiene un número: al menos 17,5 millones de dólares al año.
Es la conclusión de la Medición de Impacto Económico 2025 que hizo la Fundación Credicorp Capital sobre la actividad del Teatro del Lago, y su efecto en la comuna y en la Región de Los Lagos.
¿Cómo se reparten esos millones?
El estudio separa dos cosas que conviene no confundir.
• US$3 millones de impacto directo: lo que mueve la operación misma del teatro.
• US$14,5 millones de impacto indirecto: el gasto que hacen los visitantes alrededor de la función, en alojamiento, gastronomía, transporte, comercio y otros servicios del territorio.
Es decir, por cada peso que mueve el teatro por sí mismo, se mueven casi cinco afuera. Ese es el dato que interesa a quien tiene una cabaña, un restaurante o un local en Frutillar.
¿Cuánto gasta cada visitante?
El promedio que arroja el estudio es de US$150 por noche por visitante, sin contar la entrada al teatro. Y el dato que explica por qué esa plata llega a la comuna: cerca del 80% de quienes visitan el Teatro del Lago declara que su existencia fue un factor relevante para venir a Frutillar.
No vienen y de paso van al teatro: vienen por el teatro y de paso gastan en el pueblo.
¿Está creciendo?
Sí. El estudio da continuidad a una medición anterior y muestra que, desde entonces, el impacto económico indirecto creció un 20%. Es decir, lo que más aumentó es justamente la parte que se queda en los negocios locales.
¿Qué dice el teatro?
Su director ejecutivo, Gonzalo Larenas, lo planteó como poner evidencia detrás de algo que ya se veía: «Durante años hemos visto cómo cada concierto, espectáculo o experiencia formativa genera movimientos que van mucho más allá de nuestro escenario. Este estudio nos permite poner evidencia detrás de esa realidad».
Y agregó el argumento de fondo, que apunta a cómo se financian estas infraestructuras: «Cuando una infraestructura cultural logra permanecer, crecer y vincularse genuinamente con su territorio, su aporte se multiplica. Por eso creemos que hablar de cultura también es hablar de inversión de largo plazo, de desarrollo regional».
¿Por qué importa la cifra?
Porque cambia el terreno de la discusión. Una sala de conciertos en una comuna de 20 mil habitantes suele defenderse con argumentos culturales; con este estudio pasa a defenderse también con argumentos de desarrollo económico local, que es un lenguaje distinto cuando se discuten presupuestos o alianzas.
El mismo teatro viene mostrando ese cruce en otros frentes: en agosto contamos que su convenio con el Hospital de Puerto Montt ya acumulaba más de 800 «recetas culturales», entradas que los médicos indican como parte de un tratamiento.
Fuente: Fundación Credicorp Capital y Teatro del Lago
Imagen: registro anterior del Teatro del Lago