Frutillar

Pantallas y estudiantes: claves para regular su uso en Frutillar

Especialista en convivencia digital entregó orientaciones a familias y docentes del Instituto Alemán de Frutillar para enfrentar el uso de tecnología, redes sociales y ciberacoso.

Sebastián Jara
Charla sobre convivencia digital y uso de pantallas en el Instituto Alemán de Frutillar

El uso de pantallas, redes sociales y dispositivos digitales se ha transformado en uno de los principales desafíos para las familias y comunidades educativas. En Frutillar, el Instituto Alemán abordó este tema con una serie de talleres y encuentros encabezados por Soledad Garcés, directora de la Fundación para la Convivencia Digital.

¿Cómo regular la tecnología sin llegar al castigo?

La especialista entregó orientaciones a estudiantes, apoderados, docentes y asistentes de la educación, con foco en el uso responsable de la tecnología, la prevención del ciberacoso y el cuidado de la salud mental. Según explicó, el objetivo no es demonizar los dispositivos, sino establecer límites claros y acompañar a niños y adolescentes en su vida digital.

“Los niños y adolescentes necesitan adultos presentes que acompañen, orienten y establezcan límites claros, sin llegar a castigar. No hay que demonizar la tecnología, pero su uso debe ser regulado y los dispositivos no pueden reemplazar al vínculo ni a la conversación familiar”, señaló Garcés.

La especialista entregó recomendaciones a la comunidad educativa del Instituto Alemán de Frutillar.

Riesgos y acompañamiento adulto

La exposición temprana o sin límites a pantallas y redes sociales puede favorecer situaciones de ciberbullying, conflictos entre pares, conductas agresivas y deterioro de la salud mental, especialmente cuando no existe acompañamiento adulto ni criterios claros de uso.

Garcés sostuvo que las familias deben promover experiencias significativas fuera del mundo digital, como el juego, la conversación y la vida social presencial. También llamó a actuar de manera preventiva, generando acuerdos y conversaciones permanentes antes de que aparezcan los problemas.

Colegio y familia: educar juntos

El establecimiento destacó que estas instancias permiten fortalecer una convivencia escolar más sana y consciente, entendiendo que el trabajo frente a la tecnología requiere coherencia entre el colegio y el hogar.

La actividad se suma a los esfuerzos de distintas comunidades educativas por entregar herramientas concretas ante una realidad que impacta directamente en la crianza, el aprendizaje y el bienestar emocional de los estudiantes.

Fuente: Instituto Alemán de Frutillar