Dos años acompañando a las madres cuidadoras de Frutillar
Una académica de la UACh y estudiantes de Terapia Ocupacional trabajan en el Centro Comunitario ASPADIF con madres de niños neurodivergentes y con sus hijos.
Cuidar a un hijo o hija neurodivergente es un trabajo que no termina nunca y que casi nadie mira. En Frutillar hay un grupo de madres que desde hace dos años tiene, al menos una vez a la semana, un espacio pensado para ellas.
Lo sostiene Paula de la Fuente, académica de la Escuela de Terapia Ocupacional de la Universidad Austral de Chile, Sede Puerto Montt, junto a estudiantes de la carrera. El trabajo se concentra en el Centro Comunitario ASPADIF, la Asociación de Padres y Amigos de Personas con Discapacidad de la comuna.
Qué incluye el acompañamiento
La iniciativa trabaja con madres cuyos hijos e hijas tienen condiciones como espectro autista, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, discapacidad intelectual y trastornos del aprendizaje y del lenguaje.
Son tres líneas en paralelo:
• Actividades grupales con las madres, centradas en autocuidado y salud mental.
• Talleres de habilidades sociales.
• Atenciones individuales de Terapia Ocupacional para los niños y niñas, de unos dos meses de duración, ajustadas a cada caso.
«Trabajamos con estas mamás en temáticas de autocuidado y salud mental, principalmente entregándoles herramientas para su bienestar y también conocimientos acerca del diagnóstico, para comprender cómo favorecer y fomentar el desarrollo de sus niños y niñas», explicó la académica.
El vacío que viene a llenar
Aquí está el punto que explica por qué esto existe. De la Fuente lo dijo sin rodeos: «Buscamos que se acorte la brecha de acceso a los servicios de salud, ya que todos estos niños y niñas y así también sus madres no tienen atención regular en salud mental».
Es decir, el programa no reemplaza una prestación: cubre un hueco donde la atención regular no llega.
Más allá de la sede
Las actividades han salido también a otros espacios de la comuna. Una de ellas se realizó en el Museo Colonial Alemán de Frutillar, que administra la propia Universidad Austral, con jornadas para los niños y participantes de los talleres.
Y hay un paso nuevo: la académica fue invitada recientemente a Radio Frutillar para contar el trabajo, y se contempla abrir un espacio mensual en la emisora sobre salud mental y neurodivergencia.
La comunidad de ASPADIF no aparece por primera vez en la comuna: en octubre recibió apoyo para embellecer su sede, y en agosto la Agrupación de Madres Cuidadoras recibió audífonos para los niños de parte del municipio.
Fuente: Universidad Austral de Chile