Frutillar se retira de la mesa de trabajo con las salmoneras
El Concejo aprobó la moción del alcalde Arismendi por 4 votos contra 2. La comuna insiste en exigir la salida de las balsas jaulas del interior del lago.
El Concejo Municipal de Frutillar aprobó retirarse de la mesa de trabajo con las salmoneras de la Cuenca del Lago Llanquihue. La moción la presentó el alcalde Javier Arismendi en sesión extraordinaria y se aprobó por 4 votos a favor y 2 en contra.
La razón que dio el jefe comunal es llamativa: la decisión busca no entorpecer el trabajo de los otros municipios que siguen en la instancia. Es decir, Frutillar no se va portando un reproche a la mesa, sino asumiendo que su posición es incompatible con el ritmo del resto.
¿Cuál es la posición de Frutillar?
Es la misma que viene sosteniendo: exigir la pronta salida de las balsas jaulas del interior del lago. No una regulación más estricta, no un plan de mitigación: la salida.
Esa exigencia es la que ha chocado con el enfoque de la mesa, donde conviven municipios, servicios públicos y la industria, y donde los acuerdos avanzan al ritmo del consenso posible. Un municipio que pide el retiro total tiene poco espacio de negociación en una instancia diseñada para acordar condiciones de permanencia.
¿En qué estaba la discusión hasta ahora?
La cuenca del Lago Llanquihue lleva meses en el centro del debate ambiental de la región. A fines de julio informamos que el Consejo Regional revisó el funcionamiento de esta misma mesa, y días antes que la Comisión de Medioambiente del CORE discutió el traslado de las salmoneras a tierra como alternativa a las balsas jaulas.
En paralelo corre la vía judicial: en julio la Corte Suprema se pronunció sobre multas por residuos en un centro de cultivo del lago.
Con este acuerdo, Frutillar deja la mesa pero no el conflicto. La comuna que da nombre al borde más turístico del lago queda ahora fuera de la instancia donde se negocia qué pasa con los centros de cultivo que están dentro de él.
Fuente: Municipalidad de Frutillar