En el marco de su cuarto aniversario, el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia enfrenta un panorama complejo y desafiante. Pedro Adrians Díaz, director regional de la entidad, ha compartido una reflexión honesta sobre la situación actual, destacando la urgencia de evaluar el camino recorrido y las acciones futuras para garantizar el bienestar de los menores más vulnerados en nuestra región.
Un Escenario Crítico: Las Cifras que Preocupan
Una de las estadísticas más impactantes reveladas es que, durante el último año y por primera vez en la historia de Chile, el número de niños, niñas y adolescentes que ingresaron al sistema de protección superó al de los nacimientos. 😟 Cada día, mientras 371 bebés llegaban al mundo, 429 menores de edad requerían el ingreso a la red de protección especializada, un dato que evidencia una profunda crisis social.
En la región de Los Lagos, la situación es igualmente delicada, con más de seis mil niños y adolescentes atendidos mensualmente debido a graves vulneraciones. Detrás de cada cifra, como señala el director, «hay una historia, una urgencia, un dolor».
Las principales causas de estos ingresos son alarmantemente claras:
* Violencia (47%): Incluye violencia intrafamiliar, maltrato físico o psicológico y vulneración sexual.
* Negligencia Parental (44%): Refleja la falta de cuidados básicos y atención por parte de los cuidadores.
Orígenes del Problema y Fragilidades del Sistema
El aumento de casos responde a múltiples factores que afectan a nuestra sociedad. Entre ellos se identifican la desigualdad social, la pobreza, el debilitamiento de las redes comunitarias y una crisis de salud mental que impacta tanto a los menores como a sus familias. Además, se observa una preocupante normalización de la violencia en diversos ámbitos.
A esta compleja realidad social se suman las debilidades propias del sistema de protección:
* Recursos Insuficientes: La falta de financiamiento adecuado limita el alcance y la calidad de las intervenciones.
* Desarticulación Institucional: Existe una brecha en la coordinación entre los servicios de salud, educación, justicia y protección.
* Condiciones Laborales Precarias: La alta rotación de profesionales, debido a condiciones laborales difíciles, afecta la continuidad y la calidad de la atención.
Una Luz de Esperanza: Avances y un Nuevo Enfoque
A pesar de los desafíos, no todo es oscuro. Se han logrado avances significativos que marcan un cambio en la forma de abordar la protección infantil. ✅ El nuevo paradigma de trabajo deja atrás la visión de «niños complejos» para adoptar una mirada multidimensional, que considera al niño, niña o adolescente en relación con su familia y su entorno.
Además, la promulgación de la Ley N°21.430 sobre Garantías y Protección Integral de los Derechos de la Niñez y Adolescencia, aunque perfectible, constituye un marco normativo sólido y un avance importante. El director regional reconoce el esfuerzo incansable de todos los trabajadores del servicio y de los Colaboradores Acreditados, quienes «están entregando lo mejor de sí».
El llamado final es a la acción conjunta y coordinada. Reconocer las falencias no es una debilidad, sino un paso crucial para corregir y avanzar con más fuerza, implicando un esfuerzo colaborativo del Poder Judicial, el sector público, la sociedad civil y las comunidades para construir un futuro más seguro para la niñez de nuestra región.