La primera vez fue el 18 de agosto. El visón entró al gallinero de Mireya Camán, en Natri Bajo, comuna de Chonchi, y le mató siete gallinas.
Lo que pasó después lo explica ella: las aves quedaron con miedo y no quisieron volver a entrar. Se subían a los árboles a dormir. Ahí, a la intemperie, el animal mató alrededor de diez más.
El resultado, un mes después: de más de 60 aves entre gallinas y patos, a Mireya le quedan ocho. A una vecina suya, cuenta, le mató ocho patos.
La foto es suya, y está fechada
El 2 de septiembre a las 07:14 de la mañana logró grabarlo. La imagen que ilustra esta nota es de ella, tomada ese día en su propio terreno, y el archivo del video conserva la fecha, la hora y la ubicación.
Mireya aporta un detalle que endurece el panorama: "lamentablemente esta es solo una cría. Imagínese cuántos habrán por el sector". Si tiene razón, no es un animal de paso: hay camada.
Es exactamente lo que había advertido el consejero regional por Chiloé y médico veterinario Javier Cabello cuando informamos que el programa de control estaba frenado: que la demora coincidía con la temporada reproductiva, cuando cada hembra pare entre siete y ocho crías.
El programa que debía controlarlo lleva un año detenido
El plan para controlar al visón americano en Chiloé fue aprobado en febrero, con $452.992.000 del Fondo Nacional de Desarrollo Regional. Siete meses después todavía no parte: los recursos están frenados por observaciones de la Contraloría sobre cómo se fundamentó el proyecto.
Mientras eso se resuelve, el animal sigue su calendario. El caso de Natri Bajo ocurrió en pleno período de espera.
Lo que Mireya vio no calza con la ficha oficial
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) advierte en su sitio que el visón es "un animal peligroso y agresivo" y recomienda que, frente a un avistamiento, la persona se aleje y denuncie al servicio.
Ella lo tuvo a metros y describe otra cosa:
"Este no era agresivo. Incluso está tan acostumbrado a las personas que no se arrancó".
Y agrega la frase que resume el problema de fondo, el que no aparece en ningún comunicado:
"Quisimos dar solución por nuestra cuenta, pero le soy sincera: no soy capaz de matar un animal por daño que me haya causado".
Ahí queda el vecino cuando el programa no llega: con el gallinero vacío y con una decisión que no le corresponde tomar.
Qué se puede hacer hoy
Por ahora, lo único confirmado oficialmente es lo que indica el SAG: no acercarse al animal y denunciar al servicio. Para Chiloé, la oficina sectorial del SAG está en Castro.
Hay además una vía que describió otro lector de FrutillarHoy, vecino de Frutillar, que dice participar de un sistema donde el SAG le facilita jaula y cebo previa inscripción y envía un funcionario cuando cae un ejemplar. No está confirmado por el servicio ni sabemos si opera en Chiloé: es justamente una de las preguntas que le hicimos al SAG.
Consultamos al Servicio Agrícola y Ganadero y al Gobierno Regional por el estado del programa, por el plazo para levantar las observaciones de Contraloría y por qué puede hacer hoy un vecino al que el visón le arrasa el gallinero. Actualizaremos esta nota con lo que respondan.
Si a usted le pasó algo parecido en Chiloé o en cualquier punto de Los Lagos, puede escribirnos al WhatsApp de FrutillarHoy, +56 9 9910 9910. Mientras más casos documentados con fecha y lugar, más difícil es que el tema quede sin respuesta.
Fotografía: Mireya Camán, Natri Bajo, 2 de septiembre de 2026. Publicada con su autorización.