Sernapesca recibió el jueves 17 la notificación de un resultado positivo al virus ISA en un centro de cultivo de salmones, y activó el procedimiento de verificación. El centro está en la Región de Aysén, y ninguna de las medidas dispuestas alcanza a la Región de Los Lagos.
Conviene decirlo al principio porque la palabra asusta: el ISA es la enfermedad que está detrás de la peor crisis que vivió la salmonicultura chilena a fines de los años 2000, y de la que nació el programa sanitario que hoy se aplica.
¿Qué se detectó exactamente?
El positivo corresponde al centro Izaza, de la empresa Salmones Camanchaca, ubicado en la Agrupación de Concesiones de Salmónidos 20, en Aysén.
El resultado salió positivo en las dos jaulas que se muestrearon, y en una de ellas se observó además signología compatible con la enfermedad. Con esos antecedentes, Sernapesca notificó al centro en calidad de sospechoso y entró ese mismo día a muestrear todas las jaulas.
«Sernapesca continuará monitoreando la situación y coordinando las acciones necesarias para resguardar la condición sanitaria de la actividad acuícola», señaló Daniela Leiva, directora regional del servicio en Aysén.
¿Por qué «sospechoso» y no «confirmado»?
No es un matiz de redacción: son dos categorías distintas, definidas en el Programa Sanitario Específico de Vigilancia y Control del ISA, creado por la Resolución Exenta 1577 de 2011.
Un caso sospechoso es el centro donde se presume la presencia del virus o de la enfermedad en al menos una jaula. Un caso confirmado es aquel donde esa presencia se confirma. Izaza está hoy en la primera categoría, y el muestreo de todas sus jaulas es lo que define si pasa a la segunda.
El programa también fija los plazos. El titular del centro tiene 48 horas desde la notificación para enviar la encuesta epidemiológica. Y para salir de la categoría de sospechoso se necesitan seis meses sin detectar positividad, tras los cuales el centro queda bajo vigilancia por al menos doce meses más.
¿Qué se hizo para contenerlo?
De manera preventiva, Sernapesca instruyó activar los protocolos de bioseguridad en los centros de la misma agrupación de concesiones y en un radio de 10 millas náuticas alrededor de Izaza. Ese perímetro está íntegramente en Aysén.
¿Y qué tiene que ver con Los Lagos?
Nada, por ahora, en términos de restricciones. Pero hay dos razones por las que la noticia se sigue desde acá.
La primera es que Salmones Camanchaca opera en esta región. En mayo, cuando Sernapesca fiscalizó un presunto escape de peces en el lago Llanquihue, la empresa figuraba entre las que tienen centros en esa cuenca, la misma que bordean Frutillar, Puerto Varas, Llanquihue y Puerto Octay. También mantiene programas en Calbuco.
La segunda es que el régimen sanitario es nacional y la salmonicultura de Los Lagos es la más grande del país. Lo que se decide en un centro de Aysén fija el criterio que después se aplica acá.
Y hay un tercer motivo de contexto: esta semana Sernapesca informó su plan de coordinación ante las contingencias que puede traer un verano con El Niño de intensidad histórica, un escenario en que el agua más cálida aumenta la presión sanitaria sobre los peces de cultivo.
Conviene además no confundir dos cosas distintas: el virus ISA no afecta a las personas ni tiene relación con la marea roja, que es un fenómeno de microalgas y toxinas en los mariscos.
Fuente: Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), comunicado del 17 de septiembre de 2026, y Programa Sanitario Específico de Vigilancia y Control de la Anemia Infecciosa del Salmón, Resolución Exenta 1577 y sus modificaciones. Fotografía de archivo: centro de cultivo de salmón en el canal Utarupa, comuna de Aysén, por Jackripper11, CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons. No corresponde al centro mencionado en esta nota.