La Superintendencia de Educación anunció recientemente una importante decisión que impacta directamente en la gestión y los reglamentos de nuestros colegios: la derogación de tres circulares que modificaban la regulación sobre convivencia escolar y los procedimientos disciplinarios. Esto significa que normas que extendían criterios de Aula Segura a colegios particulares y la incorporación de principios como la perspectiva de género, autonomía progresiva y enfoque formativo en los reglamentos internos, han sido eliminadas.
¿Qué cambios se revierten con esta decisión sobre Aula Segura y más?
Con la medida anunciada por la Superintendencia, los establecimientos educacionales de la Región de Los Lagos y de todo el país volverán a regirse por la normativa que estaba vigente desde el año 2018. Las circulares derogadas buscaban actualizar y complementar los marcos existentes, pero ahora su aplicación queda sin efecto. En concreto, los puntos clave que se revierten son:
- La extensión de los criterios de Aula Segura a colegios particulares. Originalmente, esta ley se enfocaba en establecimientos municipales y subvencionados, buscando agilizar la expulsión o cancelación de matrícula de estudiantes que cometan faltas graves.
- La incorporación de la perspectiva de género en los reglamentos internos de los colegios. Esto implicaba considerar las particularidades y necesidades de género en la aplicación de las normas de convivencia.
- La aplicación del principio de autonomía progresiva, que reconoce la capacidad creciente de los niños, niñas y adolescentes para ejercer sus derechos y tomar decisiones, adaptando los procedimientos a su edad y madurez.
- El enfoque formativo en los procedimientos disciplinarios, que buscaba priorizar la educación y la reparación del daño por sobre el castigo punitivo.
Estos elementos, que habían generado debate y expectativas en la comunidad educativa, ya no serán parte de la regulación actual hasta que se definan nuevas directrices.
El impacto en la convivencia escolar y los procedimientos disciplinarios
Para los colegios de nuestra región, esta derogación implica un retorno a las bases de la normativa de 2018 en lo que respecta a cómo se abordan las situaciones de conflicto, las faltas disciplinarias y la gestión de la convivencia. Los reglamentos internos de cada establecimiento deberán ajustarse a esta realidad, lo que podría generar la necesidad de revisar y actualizar sus propios documentos.
La normativa de 2018, que ahora vuelve a ser el pilar, establece los lineamientos generales para la elaboración de los reglamentos de convivencia escolar, los protocolos de actuación ante situaciones de maltrato, acoso escolar y violencia, y los procedimientos para la aplicación de medidas disciplinarias. La ausencia de las circulares derogadas significa que los principios de perspectiva de género, autonomía progresiva y enfoque formativo ya no son una exigencia explícita en la regulación central, aunque muchos establecimientos podrían mantenerlos por iniciativa propia o convicción.
Es fundamental que las comunidades educativas -directivos, docentes, apoderados y estudiantes- estén informadas sobre estos cambios para comprender cómo se aplicarán las normas de convivencia y los procedimientos disciplinarios en el día a día.
Mirando hacia el futuro: nuevas directrices y reacciones
La Superintendencia de Educación ha señalado que esta derogación es un paso intermedio, ya que se están preparando nuevas directrices que deberían estar listas antes de julio de 2026. Esto indica que el marco regulatorio en materia de convivencia escolar podría experimentar nuevas modificaciones en los próximos años, buscando un equilibrio y una actualización que responda a los desafíos actuales de la educación.
La decisión ha generado diversas reacciones:
- Desde el Gobierno, se valoró la medida, aunque la fuente no especifica los motivos exactos de esta valoración.
- Organizaciones del ámbito educativo, por su parte, advirtieron que la derogación elimina avances importantes que se habían logrado en la promoción de una convivencia más inclusiva y formativa. También expresaron preocupación por la incertidumbre que esta situación podría generar en los colegios, que ahora deben adaptarse nuevamente a un marco regulatorio distinto al que se venía implementando o proyectando.
Como FrutillarHoy.cl, seguiremos atentos a las futuras definiciones de la Superintendencia de Educación y a cómo estas impactarán en nuestros colegios y en la educación de nuestros niños, niñas y adolescentes en la Región de Los Lagos.