Una denuncia ciudadana terminó con la playa de Detif, en la comuna de Puqueldón, limpia de desechos de la industria acuícola.
Inspectores del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) acudieron al lugar tras el reclamo, que daba cuenta de residuos del rubro esparcidos en el sector: boyas, tuberías, cabos y maxisacos.
¿Qué hizo el servicio?
Tras la inspección, los funcionarios notificaron a seis empresas —cinco centros de mitilicultura y uno de salmonicultura— y les asignaron tramos específicos de playa para retirar los residuos.
Según consignó el servicio, la responsabilidad recayó en Pesquera Apiao S.A., Inversiones Coihuín Ltda., Robinson Hernández Vargas y Salmones Tecmar S.A.
Una vez verificadas las labores en terreno, Sernapesca constató que la playa había sido limpiada satisfactoriamente y cerró los casos sin registrar incumplimientos.
¿Por qué vale la pena contarlo?
Porque muestra un circuito que suele darse por perdido: alguien denuncia, el servicio inspecciona, asigna responsabilidades concretas por tramo y verifica que se haya cumplido. El resultado es medible y ocurrió en semanas, no en años.
La basura de origen acuícola en las playas de Chiloé —boyas sueltas, cabos, plásticos de cultivo— es un reclamo recurrente en el archipiélago, y buena parte de las veces queda sin responsable identificable porque los desechos llegan arrastrados por el mar y sin marca visible.
Que en este caso se haya podido asignar tramos a empresas determinadas, y que el cierre haya sido sin incumplimientos, marca la diferencia entre un reclamo que se diluye y uno que termina con la playa limpia.
El canal está abierto para quien quiera usarlo: las denuncias por residuos en el borde costero se presentan ante Sernapesca, que es el organismo con facultades para inspeccionar y notificar a los centros de cultivo.
Fuente: El Insular
Fotografía: El Insular