"Tenemos que vender lluvia, vender viento y sentirnos orgullosos de eso". La frase es de Arturo Reyes, director de Turismo de la Municipalidad de Puerto Montt, y resume el giro que la capital regional quiere darle a su oferta turística en la próxima década.
El municipio puso en marcha una estrategia proyectada hasta 2034 que busca devolver a la ciudad al mapa de los destinos importantes del país. El diagnóstico de partida es duro y lo hace la propia autoridad: "Puerto Montt estuvo desaparecido desde las grandes gestiones, de las grandes estrategias turísticas de Chile e incluso internacionales por mucho rato, y eso pasa la cuenta".
La idea, explicó Reyes, no es solo promocionar más: es crear productos turísticos, construir un relato de ciudad, mejorar servicios y articular al municipio con empresas, sociedad civil y academia, lo que llaman «cuádruple hélice». En los primeros 18 meses contabilizan más de 200 hitos turísticos.
¿Qué resultado dejó el bus turístico de dos pisos?
El proyecto más visible fue el piloto de buses turísticos de dos pisos, formato Hop-On Hop-Off: el pasajero sube y baja las veces que quiera mientras su ticket siga vigente. Puerto Montt se convirtió, según el municipio, en la primera ciudad chilena fuera de Santiago en tener este servicio.
El piloto duró seis meses, terminó el 9 de agosto y contempló nueve paradas asociadas a nueve atractivos de la ciudad. El balance: 70 mil tickets emitidos.
"El resultado fue espectacular. Cerramos el proyecto con 70 mil tickets emitidos, que es muy, muy bueno en términos de número", señaló Reyes.
Pero hubo un dato que llamó más la atención del municipio. Las encuestas hechas a bordo mostraron que la percepción que los propios puertomontinos tenían de su ciudad mejoraba después de hacer el recorrido. Para la Dirección de Turismo la conclusión es clara: el problema no es la falta de atractivos, sino que están sin conectar y sin relato.
La gastronomía como carta de presentación
La segunda apuesta es la comida ligada al mar: pescados, mariscos, merluza, mitílidos y salmón. Desde 2026 el municipio incorporó formalmente un programa de promoción gastronómica dentro de la estrategia, con Angelmó, el Mercado Presidente Ibáñez y Pueblito Melipulli como puntos emblemáticos.
Reyes reconoce que hay tarea pendiente: la Dirección de Turismo detectó una fuerte dispersión entre los locales gastronómicos, con más de 120 patentes de restaurantes en la comuna además de los tres mercados municipales. El plan avanza en paralelo por infraestructura, estándares de servicio y promoción.
La Semana del Salmón de julio, que reunió a 51 restaurantes, es uno de los ejemplos que el municipio pone de esta política. El año pasado la ciudad también debutó en la feria FITUR de Madrid con el salmón como bandera.
Romper la estacionalidad, incluso con el clima en contra
El punto más contraintuitivo de la estrategia es el del clima. En vez de tratar la lluvia y el viento como el obstáculo que espanta visitantes entre abril y noviembre, la apuesta es incorporarlos a la experiencia del destino.
Es la misma lógica de generar eventos que den razones para venir fuera de temporada y que, con el tiempo, se conviertan en tradiciones de la ciudad. Para la cuenca del lago Llanquihue no es un dato menor: Puerto Montt es la puerta de entrada de la región, y lo que ocurra con su posicionamiento arrastra al resto del circuito.
Fuente: Patagonia Radio