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La primera bomba contra el dolor se implantó en Puerto Montt

Por Catalina Werner • 9 de septiembre de 2026

Hay dolores que ya no ceden con pastillas. Cuando eso pasa, la salida suele estar en Santiago, y para una familia del sur eso significa viajar, arrendar, esperar. Esta semana esa ecuación cambió un poco: el Hospital Puerto Montt implantó por primera vez en la Región de Los Lagos una bomba intratecal de analgesia.

La recibió Ximena Paredes, de 46 años, de la comuna de Maullín, que arrastraba un dolor crónico oncológico de alta complejidad tras una recaída agresiva de su enfermedad. «Hay días en que no podía ni dormir a causa del dolor tan fuerte», contó minutos antes de entrar a pabellón.

¿Qué es exactamente lo que le implantaron?

Un catéter en el espacio intratecal, alrededor de la médula espinal, conectado a un dispositivo que va bajo la piel y que se parece a un marcapasos. Esa bomba entrega dosis microscópicas de analgésicos directamente en el líquido cefalorraquídeo.

La gracia está ahí: al actuar directo sobre el sistema nervioso, consigue un control del dolor superior con una fracción mínima de lo que haría falta por vía oral. El aparato se programa y se controla por telemetría externa y se recarga también por vía subcutánea, sin volver a operar.

¿Para quién sirve algo así?

Es lo que en medicina del dolor llaman el «cuarto escalón»: el último tramo de la escala de tratamiento. Está indicado para pacientes oncológicos con dolor mixto y refractario, es decir, el que no responde a los esquemas de medicamentos orales o cuyo control exige dosis tan altas que los efectos secundarios se vuelven el nuevo problema.

«Lo principal que logramos es disminuir significativamente las dosis masivas de opioides orales y sus efectos adversos, devolviéndole el bienestar al paciente», explicó el doctor Omar Herrera Campos, anestesiólogo y coordinador del Policlínico de Dolor Crónico del hospital, que lideró el procedimiento. «Es la primera vez que implantamos un dispositivo de esta naturaleza en Puerto Montt».

¿Por qué importa que se haya hecho acá?

Por una razón muy concreta que explicó la doctora Valentina Vera Díaz, jefa de la Unidad de Cuidados Paliativos y jefa subrogante del Centro del Cáncer del recinto: «Estos procedimientos no están en las canastas GES tradicionales ni son de fácil derivación a otros centros».

Traducido: si no se hace en la región, para muchos pacientes simplemente no se hace. Y hay un efecto en cadena, porque controlar el dolor no es solo aliviarlo. «Permitimos que el paciente pueda tolerar y continuar con sus tratamientos de quimioterapia o radioterapia», agregó la doctora.

¿Lo hicieron solos?

No, y ese es el otro dato. La cirugía fue posible por una alianza con UC CHRISTUS: el neurocirujano doctor De la Maza y el anestesiólogo doctor Eduardo Vega viajaron desde Santiago a trabajar en pabellón junto al equipo local.

«Es un primer puntapié no solo para venir a Puerto Montt, sino para consolidar el acceso a terapias avanzadas e individualizadas en regiones», dijo Vega, que además destacó que «la infraestructura y equipamiento de los pabellones del Hospital Puerto Montt son excelentes».

El recinto viene sumando técnicas de alta complejidad: en abril incorporó cirugía torácica infantil de alta complejidad y en julio extendió los cuidados de salud al domicilio con el programa Protege.

Fuente: Hospital Puerto Montt.

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