Una plantación de 150 árboles nativos busca contribuir a la restauración del humedal Teodosio Sarao, en la comuna de Llanquihue. La actividad reunió al equipo de Garware Chile, integrantes de Fundación Legado Chile y miembros de la comunidad en una jornada destinada a recuperar suelos y fortalecer el hábitat de especies locales.
De acuerdo con los antecedentes entregados por los organizadores, los ejemplares plantados podrían capturar cerca de 3.100 kilos de dióxido de carbono al año. La intervención también apunta a mejorar las condiciones para aves y anfibios que dependen de este ecosistema, conectado con la cuenca del lago Llanquihue.
Marcos Jofré, representante de Garware Chile, explicó que la acción materializa un regalo de Navidad 2025 dirigido a clientes y colaboradores de la empresa. La compañía optó por transformar ese gesto en una iniciativa de restauración con un propósito ambiental de largo plazo.
Un corredor biológico en la cuenca
El humedal Teodosio Sarao forma parte de una red de corredores biológicos que conecta humedales, ríos y bosques del sur de Chile. Esa continuidad permite que distintas especies se desplacen, encuentren alimento y mantengan sus ciclos de reproducción en un territorio cada vez más presionado por cambios de uso de suelo y otras intervenciones.
La plantación de especies nativas puede aportar sombra, retención de humedad y estabilidad en sectores degradados. Sin embargo, el resultado dependerá del seguimiento de los ejemplares, su supervivencia durante los próximos años y la protección del entorno frente a nuevas alteraciones.
Verónica Irarrázabal, directora ejecutiva de Fundación Legado Chile, agradeció a las empresas que se han incorporado a la restauración del humedal. También llamó a ampliar la colaboración hacia otros ecosistemas frágiles, como el Bosque Hundido del río Maullín.
“La conservación ecológica no es tarea de unos pocos”, señaló la directora, quien invitó a empresas y comunidades a sumarse a iniciativas de protección de humedales y bosques sumergidos.
Restauración y seguimiento
La captura estimada de carbono es uno de los beneficios de la intervención, pero no el único. La recuperación de vegetación nativa también puede favorecer la regulación hídrica, reducir la erosión y entregar refugio para la biodiversidad local.
Para verificar el impacto será necesario observar la tasa de supervivencia de los árboles y medir su desarrollo. La restauración ecológica requiere cuidados posteriores, control de amenazas y coordinación con propietarios, organizaciones y autoridades para mantener las áreas recuperadas.
Garware, empresa dedicada a soluciones de fibras técnicas, indicó que busca integrar la sostenibilidad a su operación y gestión de riesgos. Fundación Legado Chile, en tanto, mantiene proyectos vinculados a la conservación de la cuenca del lago Llanquihue y del río Maullín.
Fuente e imagen: Garware Chile y Fundación Legado Chile.