Un incidente en pleno centro de Osorno —donde un camión de gran envergadura arrastró cables y dañó un poste de alumbrado, generando corte de tránsito— ha vuelto a poner sobre la mesa la urgencia del Plan Nacional de Ordenamiento y Retiro de Cables. La iniciativa, amparada en la ley 21.172, busca eliminar la llamada "basura aérea" que se acumula en postes y calles de las ciudades del sur.
El seremi de Transportes y Telecomunicaciones de Los Lagos, Rodrigo Böttger, confirmó que para este año 2026 la intervención prioriza cuatro ciudades de la región: Ancud, Puerto Montt, Castro y Osorno. En el caso específico de la capital osornina, ya se han catastrado 450 puntos de intervención, que pueden abarcar desde un poste individual hasta manzanas completas.
Cómo funcionará el retiro de cables
El plan no consiste en soterrar todos los cables, sino en retirar de manera sistemática aquellos que están en desuso. La responsabilidad operativa recae en las empresas de telecomunicaciones, agrupadas para coordinarse con la Subtel y el municipio. Las compañías que mantengan cableado abandonado se exponen a multas de hasta 70 millones de pesos.
Un punto clave es que los municipios ahora tienen facultad para fiscalizar y realizar retiros subsidiarios a costo de la empresa si esta no cumple. Esto otorga a las comunas una herramienta concreta para exigir la limpieza de la infraestructura aérea.
Plazos y cronograma para Osorno
Según informó el seremi Böttger, se estima que los trabajos físicos en Osorno comiencen en diciembre de este año. El objetivo regional es completar todo el proceso en un plazo de tres años, finalizando en 2028.
Los 450 puntos catastrados en Osorno forman parte de una intervención regional que también incluye a Ancud, Puerto Montt y Castro durante 2026. Esta priorización responde a la concentración de cableado en desuso en los centros urbanos más poblados de la región.
Beneficios para la comunidad
El ordenamiento del cableado tiene impactos concretos en la vida cotidiana de los habitantes de Osorno y el resto de la región:
- Seguridad pública: reduce el riesgo de accidentes como el ocurrido esta semana, donde un camión arrastró cables y dañó infraestructura urbana.
- Conectividad: al retirar cables en desuso, se mejora la calidad de los servicios que sí están activos, especialmente en situaciones de emergencia.
- Entorno urbano: disminuye la contaminación visual en calles y avenidas del centro de la ciudad.
- Mantenimiento: facilita el acceso a la infraestructura para reparaciones y mejoras futuras.
La ley 21.172 establece que este proceso se desarrollará en coordinación entre el Gobierno Regional, las municipalidades, la Subtel y las empresas de telecomunicaciones. Osorno se convierte así en una de las primeras ciudades de Los Lagos en contar con un catastro detallado de los puntos a intervenir, marcando el inicio de una transformación que buscará ordenar el panorama urbano de la región en los próximos tres años.
Fuente: RadioSago