El Ministerio de Obras Públicas (MOP) de Chile está marcando un hito en la adaptación al cambio climático con el desarrollo pionero de los primeros indicadores de seguridad hídrica a nivel de cuenca en el país. Esta crucial iniciativa, liderada por la Dirección General de Aguas (DGA) del MOP, cuenta con el respaldo técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el financiamiento del Fondo Verde para el Clima (FVC). El objetivo principal es robustecer la gestión del recurso hídrico ante los desafíos climáticos, proporcionando herramientas innovadoras para una toma de decisiones informada y una planificación estratégica efectiva.
Un Enfoque Integrado para la Resiliencia Hídrica
La ministra de Obras Públicas, Jessica López, ha subrayado la trascendencia de estos indicadores, fundamentales para evaluar tanto el estado actual como las proyecciones futuras de los recursos hídricos bajo escenarios de cambio climático. Estos datos permitirán una integración eficiente en los Planes Estratégicos de Recursos Hídricos en Cuencas (PERHC). Por su parte, Rodrigo Sanhueza, director general de Aguas del MOP, enfatizó que la seguridad hídrica debe ser abordada desde cuatro dimensiones esenciales para asegurar una gestión integral y sostenible:
- 💧 Consumo humano y saneamiento
- 🌿 Preservación de ecosistemas
- 🏭 Desarrollo de actividades productivas
- ⛈️ Resiliencia frente a eventos climáticos extremos (sequías prolongadas y lluvias torrenciales)
Se prevé que la propuesta metodológica para estos indicadores esté lista en diciembre de 2025, con una implementación piloto en cuatro cuencas seleccionadas durante el primer trimestre de 2026.
Colaboración Estratégica para Indicadores Robustos
El diseño metodológico de estos indicadores se está desarrollando en colaboración con el Laboratorio de Análisis Territorial de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile. Este trabajo se nutre de experiencias nacionales e internacionales, evalúa la disponibilidad de datos en Chile y fomenta la participación de actores clave para garantizar la pertinencia y aplicabilidad de la metodología.
Eve Crowley, representante de la FAO en Chile, destacó que esta iniciativa representa un avance sin precedentes para el país, al dotarlo de un sistema de indicadores que permitirá:
- 🧭 Orientar la toma de decisiones basada en evidencia.
- ⚠️ Anticipar riesgos.
- 💪 Fortalecer la resiliencia de las comunidades.
- 🍎 Contribuir a la seguridad alimentaria.
- 🌳 Apoyar la conservación de los ecosistemas.
El académico Rodrigo Fuster, de la Universidad de Chile, añadió que este proyecto facilitará la integración de información territorial para construir indicadores que reflejen fielmente la realidad hídrica de cada cuenca, sentando las bases para futuras políticas públicas destinadas a cerrar las brechas de seguridad hídrica en todo el territorio nacional.
Fortaleciendo la Gestión Hídrica en el Ámbito Local y Privado
Paralelamente a la elaboración de los indicadores, el MOP avanza en la creación de un kit informativo para la adaptación al cambio climático en la gestión de recursos hídricos a nivel municipal. Este instrumento, con un enfoque territorial, de género y multicultural, tiene como meta fortalecer las capacidades técnicas y organizativas de las municipalidades, apoyando la elaboración de Planes de Acción Comunal de Cambio Climático (PACCC) y fomentando su participación en instancias locales como las Mesas Estratégicas de Recursos Hídricos (MERH), conformadas por la DGA con actores públicos, privados y de la sociedad en 15 cuencas del país.
Asimismo, se ha iniciado una consultoría para diseñar una estrategia que fortalezca la vinculación con el sector privado en materia de adaptación hídrica. Esta consultoría identificará buenas prácticas y organizará talleres para trazar una hoja de ruta y establecer alianzas clave.
Además, se están impulsando acciones para promover el Acuerdo de Producción Limpia Certificado Azul (APL-CA), una iniciativa dirigida al sector privado que busca incentivar la medición de la huella hídrica, la eficiencia en el uso del agua y la resiliencia de diversos rubros productivos frente a los desafíos del cambio climático.