FrutillarHoy.cl
Regional

28 mil párvulos mejoraron su asistencia al jardín infantil

Por Catalina Werner • 29 de agosto de 2026

Un jardín infantil con la sala llena no es solo una foto simpática: es la condición para que un niño aprenda. Y en Chile esa sala estaba a medio llenar. Entre 2022 y 2025, cerca de 28 mil párvulos pasaron a asistir de forma regular gracias a un cambio de método que suena menor y no lo es: dejar de mirar el promedio del jardín y empezar a mirar a cada niño por separado.

La cifra viene de un indicador de la Junta Nacional de Jardines Infantiles, que trabajó el modelo junto a la Fundación Educacional Oportunidad. En ese periodo, la proporción de niños y niñas que asistió al menos al 80% de los días subió de 21% a 31,3%, sobre un universo de más de 738 mil párvulos.

¿Qué cambió exactamente?

Antes el sistema miraba promedios de asistencia por establecimiento. Un jardín con 70% de promedio parecía razonable, aunque detrás hubiera un grupo de niños faltando la mitad del año. El nuevo proceso sigue la trayectoria individual de cada párvulo mediante un reporte incorporado a la plataforma Gesparvu, de modo que los equipos detectan temprano las inasistencias reiteradas.

Cuando aparece un caso, se activan los llamados comités de asistencia, que trabajan con la familia. A noviembre de 2025, el 90% de los jardines infantiles del país tenía uno funcionando.

«Pasar de mirar promedios a observar la trayectoria de cada niña y niño cambió nuestra forma de trabajar. Hoy contamos con información individualizada que nos permite identificar tempranamente situaciones de riesgo y actuar oportunamente junto a las familias», explicó Elizabeth Barriga, encargada nacional de Gestión Curricular de la Junji.

¿Por qué esto importa mirado desde acá?

Porque el problema que este modelo ataca en la sala cuna es el mismo que aparece más arriba en el sistema escolar, y en Frutillar tiene nombre y cifra. Hace tres días publicamos que el ausentismo escolar crónico en la comuna quedó en discusión con el SLEP Llanquihue, que cuestionó cómo se calculó el porcentaje.

Lo que muestra la experiencia de la Junji es que la discusión útil no es sobre el promedio, sino sobre quiénes son los que faltan. Es un dato individual, no un indicador agregado, y esa diferencia es la que permite hacer algo antes de que el año se pierda.

¿Hasta dónde debería llegar la meta?

La Junji fijó el 80% como meta institucional. La fundación que acompañó el proceso empuja hacia el 90%, que es el umbral que la evidencia internacional asocia a mayores oportunidades de aprendizaje.

«Que la Junji haya instalado el 80% como meta institucional es un primer paso enorme, muy por sobre la realidad nacional, y deja la vara puesta para seguir avanzando. Lo central es que hoy el sistema está mirando a cada párvulo, y no solo al promedio del jardín», señaló Yanira Alée, jefa del programa Asistencia Escolar de la Fundación Educacional Oportunidad.

La alianza entre ambas instituciones parte en 2019, se adaptó a la realidad de los jardines entre 2020 y 2021, y arrancó como piloto en seis regiones en 2022 antes de extenderse a todo el país.

Fuente: Junta Nacional de Jardines Infantiles y Fundación Educacional Oportunidad.

Ver versión completa del artículo