El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) llevó a cabo dos jornadas de campo en Chiloé, específicamente en INIA Butalcura y Punahuel, ubicados en la comuna de Dalcahue. Estas actividades tuvieron como propósito central la reducción del uso de plaguicidas químicos en el cultivo de papa, un rubro fundamental para la seguridad alimentaria y la economía del archipiélago.
Avances para la Sustentabilidad en Chiloé
Jornadas de Transferencia Tecnológica en Dalcahue
Las dos jornadas, desarrolladas en la provincia de Chiloé, contaron con la participación de agricultores, agricultoras, asesores técnicos y especialistas tanto nacionales como internacionales. Estas instancias refuerzan el compromiso de INIA con la promoción de una agricultura más segura y sustentable, impulsando el uso eficiente de plaguicidas, bioplaguicidas y variedades resistentes. La iniciativa se enmarca en una colaboración científica internacional de alto nivel, financiada por la Fundación Croda del Reino Unido y ejecutada por INIA a nivel nacional en conjunto con el Centro Internacional de Agricultura y Biociencias (CABI).
Enfoque Científico y Demostraciones en Terreno
Evaluación de Estrategias y Variedades
Durante las actividades, se presentaron ensayos comparativos en el cultivo de papa. Estos ensayos evaluaron el comportamiento de variedades susceptibles y resistentes al tizón tardío, así como la aplicación de productos de síntesis química y alternativas biológicas. Esto permitió a los asistentes observar directamente los resultados en condiciones reales de producción.
Manejo Fitosanitario y Biocontrol
Desde el ámbito científico, Ivette Acuña, investigadora y fitopatóloga de INIA Remehue, explicó que el trabajo se orienta a optimizar el manejo fitosanitario. Destacó la evaluación de la eficiencia en el uso de productos y la búsqueda de alternativas para reducir su aplicación, incluyendo la resistencia varietal y productos biológicos para el control del tizón tardío. Señaló que la combinación de resistencia genética y biocontrol ofrece una oportunidad para disminuir el uso de plaguicidas tradicionales en Chiloé, debido a las condiciones climáticas favorables para la enfermedad. Por su parte, Patricio Abarca, investigador de INIA Rayentué, impartió una charla práctica sobre el manejo de plaguicidas y la calibración de equipos de aplicación, enfatizando su importancia para la eficiencia, la salud humana y la reducción de riesgos ambientales.
Colaboración Internacional y Voces del Campo
Perspectiva Global y Continuidad de la Investigación
Steve Edgington, nematólogo principal del CABI y líder del equipo de biopesticidas desde el Reino Unido, valoró el enfoque práctico del proyecto, que une la investigación con la práctica en terreno, generando un diálogo directo con los agricultores. Resaltó el objetivo de evaluar combinaciones de estrategias para reducir la dependencia de pesticidas químicos. Jean Franco Castro, investigador de INIA Quilamapu y encargado del Banco de Recursos Genéticos Microbianos, indicó que estas jornadas forman parte de un trabajo sostenido en el tiempo, mostrando manejo integrado de plagas, calibración de pulverizadoras y ensayos comparativos para que los agricultores tomen decisiones informadas.
Impacto y Replicabilidad en la Agricultura Local
Felipe Cárcamo Astorga, asesor técnico de PRODESAL Dalcahue, subrayó la relevancia de estas instancias para los agricultores que producen papa. Destacó que el acceso a información técnica especializada es crucial para mantener la sanidad del cultivo y resguardar la salud de las personas, valorando la presencia de especialistas de distintas zonas del país. Gabriel Peña, investigador de INIA Butalcura y coordinador de las actividades, enfatizó el compromiso institucional de INIA para acercar los avances científicos y técnicos a los agricultores, mejorando la producción y potenciando la vocación productiva de Chiloé con una mirada de sustentabilidad. Gloria Morán, asesora técnica de la Unidad Operativa del PDTI Quemchi, valoró la experiencia, destacando la observación de ensayos comparativos de control del tizón con productos químicos y biológicos. La agricultora Gladys Vidal resaltó la oportunidad de aprendizaje en INIA Butalcura, indicando que la información adquirida le servirá para mejorar su producción de autoconsumo.