Más de 7 mil personas participaron en la séptima versión de la Fiesta Gastronómica de la Cazuela, Caldillos y Caldos, realizada durante dos jornadas en el Parque Municipal Mario Uribe Velásquez de Castro. El encuentro cerró con una evaluación positiva pese a las bajas temperaturas y las precipitaciones que afectaron a Chiloé durante el fin de semana.
La actividad fue organizada por la Municipalidad de Castro y combinó gastronomía, artesanía, emprendimientos, música y espacios familiares. De acuerdo con el balance difundido por la organización, la asistencia superó las expectativas y no se registraron inconvenientes relevantes en materia de seguridad.
Fiesta reunió 99 módulos en el parque municipal
El recinto contó con 42 módulos gastronómicos, seis módulos dobles de repostería, cinco espacios cerveceros, 37 puestos de artesanía y expositores, además de nueve viveros y juegos inflables. En total, la programación reunió 99 módulos vinculados a la cocina, la producción local y el trabajo de emprendedores de la zona.
Las cazuelas, caldos, caldillos y sopas fueron los protagonistas de ambas jornadas. La oferta permitió a residentes y visitantes conocer preparaciones tradicionales y productos de distintos puntos del archipiélago, en una fecha marcada por el frío invernal.
La programación artística también convocó a más de una decena de músicos y agrupaciones de la provincia. Según informó el municipio, el escenario incluyó repertorios populares y música insular, reforzando el carácter familiar y cultural del encuentro.
Municipio destacó la asistencia pese al frío
Mauricio Jaque, director de Desarrollo Comunitario de la Municipalidad de Castro, destacó el trabajo de los equipos municipales y señaló que la convocatoria superó lo previsto. La autoridad valoró especialmente la respuesta del público ante las condiciones meteorológicas de las dos jornadas.
Desde la organización también resaltaron el aporte de los expositores y emprendedores, quienes mantuvieron la atención de sus módulos durante toda la actividad. El balance subrayó que la combinación entre cocina chilota, artesanía y espectáculos ayudó a mantener una alta circulación de asistentes dentro del parque.
Un impulso para emprendedores y turismo local
Además de su dimensión cultural, el evento representó una oportunidad económica para productores, cocinerías, artesanos, viveristas y pequeños negocios de Castro y otras comunas de Chiloé. La llegada de miles de visitantes generó movimiento en torno al parque municipal y dio visibilidad a la oferta gastronómica y creativa del territorio.
La Fiesta de la Cazuela se consolida así como uno de los panoramas invernales de Castro. Su séptima edición mostró que las actividades vinculadas a la identidad local pueden mantener una convocatoria masiva incluso bajo condiciones climáticas adversas, siempre que combinen tradición, seguridad y una programación diversa.
Fuente: Radio Chiloé y Municipalidad de Castro