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Regional

El comedor de Llanquihue que también reparte a domicilio

Por Catalina Werner • 23 de agosto de 2026

En Llanquihue hay un lugar donde alguien que no tiene qué almorzar puede sentarse a comer. Y si no puede llegar hasta ahí, le llevan el plato a la casa. Lleva catorce años funcionando y lo sostienen más de treinta voluntarios.

Es el Comedor Solidario San José, de la Parroquia San José de Llanquihue. Celebró su aniversario el martes 18 de agosto, que no es una fecha cualquiera: es el día de San Alberto Hurtado, el sacerdote del Hogar de Cristo.

Cómo funciona

El comedor prepara y entrega almuerzos, y no solo en su local. Parte de lo que cocina sale a distintos sectores de la comuna, repartido a domicilio, que es lo que permite llegar a quien no puede moverse: adultos mayores, personas enfermas, vecinos de sectores alejados del centro.

Detrás hay más de treinta voluntarios y voluntarias. Son ellos los que cocinan, sirven y reparten, semana a semana, desde 2012.

«Catorce años de nuestro comedor solidario: solo dar gracias a Dios, a todos los voluntarios, y seguir trabajando por los más necesitados de nuestra comuna», escribió la parroquia al día siguiente de la celebración.

Quiénes lo echaron a andar

La iniciativa nació por el impulso del padre Daniel y del diácono Juan Barría, según recordó el alcalde de Llanquihue, Víctor Angulo, que volvió al cargo a comienzos de agosto. En su saludo describió al comedor como «un verdadero espacio de solidaridad, compañía y esperanza para muchas personas».

Desde el municipio, el vínculo lo lleva la Oficina de Asuntos Religiosos, que mantiene el trabajo conjunto con la parroquia.

Con qué se sostiene

Con donaciones. El comedor funciona con aportes de quienes colaboran, y esa cadena es la que permite que siga abierto y que el reparto a domicilio no se corte. No es una obra financiada con presupuesto: cada almuerzo que sale de esa cocina depende de que alguien haya puesto algo antes.

Conviene decirlo porque en la comuna no siempre se sabe: catorce años de funcionamiento continuo, en un servicio que depende de voluntarios y de aportes, no es algo que ocurra solo. Es la clase de institución que se nota recién cuando falta.

Fuente: Municipalidad de Llanquihue y Parroquia San José de Llanquihue.

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