A pocos días de su habilitación, el bypass de Castro presenta dos problemas registrados por quienes ya circulan por la nueva vía. El primero es un escurrimiento de aguas lluvias: un video captado por un usuario muestra el caudal cayendo desde una ladera e invadiendo la calzada, en lo que describen como una verdadera cascada.
El segundo es un desprendimiento de tierra hacia la calzada en otro punto del trazado, provocado por el reblandecimiento del terreno tras las precipitaciones de los últimos días.
¿Qué implican estos hallazgos para la nueva vía?
Ambas situaciones apuntan a que el Ministerio de Obras Públicas revise las zonas de riesgo del trazado para reforzar la seguridad de la ruta. Se trata de puntos donde la interacción entre las laderas intervenidas y las lluvias del invierno chilote todavía no está resuelta.
Conviene precisar el estado de la obra: el bypass no está entregado de manera definitiva, sino en marcha blanca desde el jueves 30 de julio, y sus obras finales están previstas para octubre. Es decir, los trabajos continúan y este tipo de observaciones puede incorporarse antes del término.
¿Qué es el bypass y por qué importa en Chiloé?
La vía tiene 16 kilómetros y une el sector de Llau Llao, en Castro, con Alcaldeo, en la comuna de Chonchi. Incluye el Viaducto Gamboa, de cerca de 140 metros de extensión, y su función es permitir que el tránsito de paso —en especial camiones y buses que recorren la isla de norte a sur— evite el centro de Castro.
La obra estuvo 13 años en carpeta antes de abrirse al tránsito, con retrasos y postergaciones sucesivas que FrutillarHoy ha seguido: en marzo de este año su apertura se postergó por condiciones técnicas. Su habilitación fue encabezada por el biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange.
Por ahora se trata de denuncias de usuarios registradas en video, sin un pronunciamiento del MOP sobre las causas ni sobre eventuales trabajos correctivos en los puntos afectados.
Fuente: El Insular