Los macheros de Maullín ya tienen el resultado del estudio que en junio salió a medir sus playas, y la noticia es mixta. En Playa Godoy el banco muestra una leve recuperación: pasó de 1,7 a 4,42 machas por metro cuadrado respecto de 2025. En Playa Pangal ocurrió lo contrario: la densidad bajó de 4,26 a 2,90.
Los datos se presentaron en un taller en la biblioteca de la Municipalidad de Maullín, al que asistieron macheros del sindicato Ten-Ten, que trabajan esa pesquería y participaron del muestreo en terreno.
¿Cuántas machas hay en cada playa?
• Playa Godoy: una abundancia estimada de casi 110 mil machas y una biomasa cercana a los 2.400 kilos, concentradas en la parte central de la playa.
• Playa Pangal: casi 20 mil machas y una biomasa de 310 kilos, también agrupadas en la zona céntrica.
La diferencia de biomasa entre las dos playas es de casi ocho veces, lo que ayuda a explicar por qué los resultados no se pueden leer como un solo número para la comuna.
¿Se está recuperando la macha?
No todavía. Marco Leal, profesional del departamento de Innovación y Desarrollo de Fundación Chinquihue y jefe del proyecto, lo resumió así: «En términos generales, estos resultados evidencian que el recurso se mantiene en niveles bajos respecto a la serie histórica, lo que indica que aún no logra recuperarse de la disminución sostenida observada desde 2007».
«Si bien se registran leves señales de recuperación en los últimos años, la situación continúa siendo vulnerable, lo que refuerza la necesidad de mantener el monitoreo permanente y las medidas de protección», agregó.
¿Para qué sirven estos datos?
El estudio, titulado «Servicio de muestreo para evaluación directa y monitoreo de reclutamiento de macha en la comuna de Maullín, región de Los Lagos, 2025-2026», se ejecutó entre junio y agosto con financiamiento del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP). Su objetivo fue evaluar la situación de la macha (Mesodesma donacium) en áreas libres, donde no hay un titular a cargo del manejo.
Según Leal, la información sirve en dos niveles: a los macheros les permite «conocer el estado real del banco, anticipar su sostenibilidad en el tiempo y participar de manera informada en las decisiones de manejo», y a la institucionalidad pesquera le entrega datos técnicos actualizados para decidir vedas y cuotas de extracción.
Cuando comenzó el trabajo en terreno, en junio, contamos cómo se evaluarían las dos playas. Fundación Chinquihue ha trabajado también con encarnadores de Calbuco y pescadoras de Quemchi en proyectos de pesca artesanal.
Fuente: Fundación Chinquihue