El alcalde de Frutillar, Javier Arismendi, y el Concejo Municipal invitaron a la directiva y a los integrantes de la Cámara de Comercio de Frutillar Bajo a una reunión para abordar la Zona Típica. Será este miércoles 14 de octubre a las 17:00, en el salón de la Biblioteca Municipal, según la invitación oficial del municipio.
La cita confirma el encuentro sobre el barrio típico que habíamos informado como pendiente de confirmación. La invitación está dirigida a los comerciantes; no menciona a la Junta de Vecinos de Frutillar Bajo ni a las organizaciones que firmaron la declaración en defensa de la protección.
¿Qué dijo el alcalde este martes?
En declaraciones públicas de este martes, Arismendi insistió en que la Zona Típica «tiene que discutirse», aunque «de forma sensata y clara». Planteó tres argumentos:
- Que en 2013 «no se le preguntó al Concejo de la época», y que aunque esa opinión no era vinculante, debió considerarse.
- Que el barrio también se puede proteger a través del Plan Regulador, cuya modificación requiere acuerdo del Concejo, donde hoy hay concejales de distintos sectores políticos.
- Que el Consejo de Monumentos Nacionales, que autoriza las mejoras en las viviendas de la zona, es poco conocido por los vecinos y que su tramitación pesa sobre los propietarios.
El alcalde dijo además que busca llevar el caso «al debate nacional», y descartó que el municipio esté contra el patrimonio.
¿En qué está el tema?
El Concejo aprobó presentar un recurso de protección para limitar o dejar sin efecto la Zona Típica, declarada por el Decreto 126 de 2013. Según el municipio, el recurso todavía no se ha presentado.
Como contamos el sábado, en 2017 la propia Municipalidad, con el entonces alcalde Claudio Lindemann, ratificó la rectificación de los límites de la zona, que quedó fijada en el Decreto 187 de ese año. Las organizaciones de Frutillar Bajo, por su parte, defienden la protección. El Consejo de Monumentos Nacionales tiene publicadas normas de intervención para la zona, que precisan qué obras se pueden hacer y cuáles requieren su autorización.
¿Qué preguntamos y qué nos respondieron?
El sábado enviamos cuatro preguntas a la Municipalidad, con plazo hasta este martes a las 12:00: si confirmaba la reunión, cómo concilia la ratificación de 2017 con su postura actual, qué proyectos concretos están frenados y cuándo presentaría el recurso. Al cierre de esta nota no hubo respuesta.
También consultamos a la oficina Moraga Höpfner Arquitectos, que elaboró el expediente técnico de la declaratoria por encargo de la Junta de Vecinos de Frutillar Bajo. El arquitecto Pablo Moraga confirmó que responderán. Además, preguntamos al Consejo de Monumentos Nacionales y a la Subsecretaría del Patrimonio. Incluiremos sus respuestas cuando lleguen.
Calle del barrio histórico de Frutillar Bajo, imagen de archivo.
Fuente: Municipalidad de Frutillar y declaraciones públicas del alcalde Javier Arismendi.