El modelo «El que raya, paga» de la Municipalidad de Puerto Montt llegó al Congreso. Diputados de la Comisión de Cultura, Artes y Comunicaciones de la Cámara plantearon usarlo como referencia para otras comunas del país, después de que el alcalde Rodrigo Wainraihgt lo expusiera ante la instancia.
¿En qué consiste el modelo?
La municipalidad persigue judicialmente a quienes rayan y grafitean, y busca que las condenas obliguen a los responsables a pintar y reparar con sus propios recursos lo que dañaron. Se complementa con jornadas de recuperación de espacios públicos.
«Esto ha significado bajar en un 90% los rayados, sobre todo en el centro de Puerto Montt», afirmó Wainraihgt ante la comisión.
En marzo informamos de un caso que muestra cómo opera: una pareja fue formalizada por rayar 86 inmuebles del centro y el Barrio Puerto, once de ellos municipales.
¿Qué dijeron los diputados?
La presidenta de la comisión, Javiera Rodríguez (Republicanos), dijo que tomará la experiencia «como un caso de estudio» para amplificarla en otras comunas. Su colega de bancada Alejandro Riquelme anunció que buscará replicarla en Magallanes con los concejales republicanos: «Usted raya, no tiene las lucas, bueno, entonces va a tener que pintarlo usted mismo».
El diputado Alejandro Bernales (PL) vinculó el caso con los proyectos para subir las multas por daños al patrimonio. En abril, el Gobierno puso urgencia a uno de ellos, el del diputado Mauro González, que endurece las penas por rayados y grafitis.
¿Y en Frutillar?
Los rayados también son parte del deterioro de espacios públicos de la comuna. El mes pasado mostramos que el paradero del terminal de Frutillar Bajo, uno de los primeros lugares que ve el turista que llega en bus, tiene rayados en toda la madera, además de paneles rotos y basura.
La propuesta de la comisión no es una ley: es una recomendación para que otros municipios usen las herramientas que ya existen, como hizo Puerto Montt.
Fuente: Municipalidad de Puerto Montt.