La Comisión de Salud de Chile se encuentra en una etapa crucial de debate en torno a un proyecto de ley que busca establecer la rotulación obligatoria de alimentos ultraprocesados y regular su publicidad. La discusión central gira en torno a la definición de estos productos: si se deben considerar ultraprocesados aquellos con un número específico de ingredientes químico-industriales o si la clasificación debe basarse en la presencia de nutrientes considerados perjudiciales para la salud.
Propuesta de Rotulación y Restricción Publicitaria en Chile
La moción, impulsada por la senadora María José Gatica y apoyada por senadores como Ximena Ordenes, Juan Castro, Alejandro Kusanovic y el exsenador Francisco Chahuán, propone definir como ultraprocesados a los productos alimenticios que contengan más de cinco ingredientes formados a partir de procesos químico-industriales. Adicionalmente, la iniciativa contempla que la publicidad de estos productos no podrá ser dirigida a niños menores de catorce años. Se entiende por publicidad toda forma de promoción o comunicación destinada a impulsar el consumo, incluyendo plataformas digitales y anuncios pagados en internet.
Durante varias sesiones, los integrantes de la Comisión han escuchado a diversos expertos, tanto del ámbito de la nutrición como de la industria alimentaria. Han participado representantes de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el proyecto América Latina y el Caribe sin hambre, la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Ciencias y Tecnología de los Alimentos, Chilealimentos, la Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios (Conadecus), ASIVA, Cecinas Venezia S.A., Eckart Alimentos ‘En Línea’, y el director del magíster de Nutrición de la Universidad San Sebastián, Samuel Durán, entre otros.
Salud Pública y Criterios de Clasificación
Los argumentos a favor del proyecto se vinculan directamente con la necesidad de mejorar la alimentación de la población chilena, dados los altos índices de sobrepeso y obesidad. Se ha señalado que los productos con mayor cantidad de ingredientes químico-industriales suelen presentar altos niveles de grasas saturadas y calorías, elementos que pueden impactar negativamente la salud cardiovascular. Expertos han subrayado que una dieta basada en productos no industriales contribuye a evitar la aparición de enfermedades como hipertensión, diabetes y ciertos tipos de cáncer. En este contexto, se ha presentado a los senadores la clasificación NOVA, un sistema desarrollado en la Universidad de São Paulo (Brasil) que categoriza los alimentos según su grado de procesamiento.
Como referencia comparada, Argentina implementó en etapas hasta 2023 la Ley 27.642 de Etiquetado Frontal de Alimentos, la cual obliga a incluir sellos octogonales negros en los envases de productos con excesos de nutrientes críticos como azúcares, sodio, grasas totales, grasas saturadas y calorías. Esta normativa se basa en el Sistema de Perfil de Nutrientes (SPN) de la OPS/OMS, un modelo también utilizado en países como Chile, México y Uruguay. Recientemente, en diciembre de 2024, el gobierno argentino modificó ciertos criterios para simplificar la identificación de excesos y ampliar la obligatoriedad a productos formulados o envasados que contengan azúcares, sodio o grasas agregados, manteniendo los límites de corte de la OPS.