La entrada en vigencia de la Ley 21.801, que regula el uso de teléfonos celulares en establecimientos de educación parvularia, básica y media, ha sido recibida con optimismo por la Fundación Brotario. Desde esta organización, se destaca que la medida representa una clara señal sobre las prioridades formativas que la sociedad busca resguardar, permitiendo que la escuela recupere su rol como espacio fundamental para el encuentro, la concentración y el desarrollo integral.
Un Enfoque Pedagógico para el Bienestar
Diversos estudios han alertado sobre el impacto negativo de la hiperconectividad en la atención, la convivencia y la salud mental de niños y jóvenes. En este contexto, la Fundación Brotario subraya que limitar el uso de dispositivos móviles no constituye un retroceso tecnológico, sino una decisión pedagógica estratégica, directamente vinculada al bienestar. Esta medida, aseguran, abre una valiosa oportunidad para fortalecer habilidades esenciales como la escucha activa, la colaboración, la curiosidad y el pensamiento crítico en los estudiantes.
Ampliando Horizontes Más Allá de la Pantalla
Aun así, la prohibición del uso de celulares por sí sola no es suficiente. Es imperativo plantearse qué actividades reemplazarán el tiempo que los estudiantes dedicaban a las pantallas. En línea con la experiencia de la Fundación Brotario, que trabaja con comunidades educativas en el sur de Chile, se ha comprobado que el contacto sistemático con la naturaleza favorece aprendizajes significativos, promueve el bienestar socioemocional y estimula la creatividad.
Los entornos naturales, como patios, huertos, plazas y humedales, pueden ser revalorizados como extensiones del aula, invitando a la observación, la exploración y la formulación de preguntas. Este enfoque promueve un aprendizaje basado en la experiencia directa, más allá de la abstracción. La contingencia actual ofrece, por lo tanto, la oportunidad de reducir el tiempo frente a las pantallas y, simultáneamente, ampliar los horizontes educativos. Regular el uso de dispositivos es un primer paso; el mayor desafío radica en transformar la experiencia educativa de manera integral.