En el circo, caerse es parte del trabajo. Esa idea —que equivocarse no es fracasar, sino información para volver a intentarlo— es la que Circo Frutillar lleva diez años enseñando en la comuna, y la que sube a escena este fin de semana en el Teatro del Lago.
En el marco del Mes del Circo Chileno, el programa de Fundación Mustakis exhibirá este viernes 11 y sábado 12 el trabajo de uno de los talleres del grupo de jóvenes.
¿Cuándo se puede ir?
La función abierta con nombre y horario en la cartelera del teatro es la del sábado 12, a las 19:00 horas, en el Espacio Tronador: se llama «La gran feria. A luca y a mil», y la descripción promete cajas acrobáticas, bolsas que vuelan y feriantes.
¿Qué dice la medición de diez años?
El programa midió su impacto entre los participantes a propósito de su décimo aniversario, y los resultados apuntan a habilidades que no se ven en la pista:
• 79,4% percibe que la experiencia le ayudó a confiar más en sí mismo y en sus capacidades.
• 81,1% reconoce un aporte para enfrentar desafíos con persistencia.
• La percepción de impacto global llega al 82% entre los participantes y al 87% entre sus apoderados.
¿Por qué el circo y no otra cosa?
La jefa del programa, Josefina Hevia, lo explica por el modo en que se aprende: «En el circo caerse es parte del aprendizaje. Antes de que una acrobacia resulte probablemente hubo decenas de intentos, y en ese proceso los niños, niñas y jóvenes descubren que no lograr algo a la primera no significa que no puedan hacerlo, sino que necesitan tiempo, práctica y perseverancia».
Agregó que el trabajo en equipo es parte del método: «Compartir y construir con otro es parte del aprendizaje».
Frutillar tiene una relación larga con esta disciplina —acá se hace el festival SurCirco y hace pocos días pasó por la comuna otra compañía en El Galpón—, pero lo de este programa es distinto: no es una función que llega de afuera, son los niños y jóvenes de acá mostrando lo que entrenan todo el año.
Fuente: Circo Frutillar, Fundación Mustakis.