La Escuela Paul Harris de Osorno, en la Región de Los Lagos, ha sido víctima de una serie de robos que han afectado gravemente su funcionamiento y la calidad de la alimentación de sus estudiantes. En tan solo una semana, el establecimiento ha sufrido tres incursiones delictivas, lo que ha obligado a las autoridades a tomar medidas drásticas para salvaguardar la integridad de la comunidad educativa.
Impacto de los Robos en la Jornada Escolar y Alimentación
Los delincuentes han sustraído elementos esenciales de la cocina, alimentos y cañerías de cobre, lo que ha imposibilitado la preparación de almuerzos calientes para los alumnos. Ante esta situación, la escuela se ha visto forzada a:
- Entregar colaciones frías: Una medida temporal autorizada por la Junaeb para asegurar que los estudiantes reciban algún tipo de alimento.
- Reducir la jornada escolar: Las clases se han acortado hasta las 13:00 horas, ya que, como explicó el director Cristián Barra, «no podemos tener a los estudiantes sin almuerzo todo un día».
El Centro de Padres, en un esfuerzo por mitigar la situación, ha puesto a disposición una cocinilla para ofrecer leche caliente a los menores, demostrando el compromiso de la comunidad con el bienestar de los alumnos.
Medidas de Seguridad y Llamado a la Comunidad
El alcalde de Osorno ha lamentado los hechos y ha enfatizado la necesidad de implementar un nuevo sistema de seguridad en los establecimientos educacionales. Se evalúa la instalación de cámaras y seguros que permitan una respuesta más activa ante este tipo de incidentes. Además, se ha hecho un llamado a la comunidad para que se mantenga vigilante y denuncie cualquier movimiento o presencia sospechosa en las cercanías de las escuelas.
En paralelo, los apoderados de la Escuela Paul Harris han tomado la iniciativa de realizar rondas nocturnas para resguardar las instalaciones y asegurar que sus hijos puedan continuar con su educación de manera normal. Esta movilización refleja la preocupación y el compromiso de los padres frente a la ola de robos que afecta a la institución.
La situación en la Escuela Paul Harris de Osorno subraya la urgente necesidad de fortalecer la seguridad en los centros educativos y de fomentar la colaboración entre las autoridades, la comunidad y los apoderados para proteger el derecho a la educación de los niños y jóvenes.